Montse Soler Prat (Olost, 1966) ha sido la tercera persona más votada en las elecciones del secretariado de la Assemblea Nacional Catalana y se ha postulado como la alternativa a la actual presidenta, Elisenda Paluzie, para liderar la entidad. Soler, además, es la impulsora de la campaña Eines de País, que llevó al independentismo a asumir por primera vez en la historia el poder en la Cambra de Comerç de Barcelona, de la cual ahora es miembro del consejo ejecutivo. En esta entrevista en ElNacional.cat, Soler explica cuáles son los motivos que la han llevado a querer dirigir la ANC y cuál cree que tendría que ser el papel de la organización con los partidos independentistas.

¿Se postulará para presidir la Assemblea este sábado?

Sí, me postularé. Y la razón por la cual lo haré es porque estamos en unos tiempos y en unos momentos muy difíciles y tenemos que responder con acciones excepcionales o fuera de los protocolos normales. Todavía estamos en un momento de alerta sanitaria, pero también estamos en un momento de pánico a nivel de derechos y libertades porque nos han prohibido el derecho a la autodeterminación, y tenemos presos políticos, exiliados, represaliados.

Además, estamos en un momento de pánico a nivel sanitario, económico, político, social... Y eso quiere decir que todas y todos tenemos que hacer acciones excepcionales y tenemos que estar dispuestos a aguantar las críticas que eso suponga. Y es por eso que yo me postularé el sábado porque ante un presente como el que tenemos no podemos hacer las cosas como si estuviéramos en un país normal. Creo que represento a los socios, las socias y los secretarios nacionales que creen que la ANC puede hacer más. Desde la ANC tenemos que ser más combativos, contundentes y decisivos y yo defenderé esta opción.

¿Qué ha echado de menos durante la presidencia de Elisenda Paluzie si cree que tiene que presentar su candidatura?

Yo a Elisenda la respeto muchísimo y le agradezco su trabajo en la presidencia de la ANC porque es un trabajo muy duro. Pero pienso que en estos dos años, que han sido de duelo, la ANC ha sido demasiado blanda y tendríamos que haber hecho una presión mucho más fuerte a los partidos políticos. Porque desde la ANC ya hemos hecho moverse y posicionarse a los partidos. Ahora parece que los partidos y los políticos están desorientados. Y desde la ANC tenemos que ser los guías que los devuelvan al camino que han perdido. Tenemos la capacidad de hacerlo y nos lo tenemos que creer. Yo misma formé parte del éxito de la campaña Eines de País, o sea que ya hemos hecho cosas como ANC, pero estamos en un momento que toca hacer más. Tenemos que utilizar la capacidad que tenemos de organizar a la ciudadanía. El 1-O la ciudadanía ya dio un mandato y ahora parece que los partidos y los políticos se han olvidado, pues se lo tenemos que recordar cada hora y cada minuto.

La ANC ha estado demasiado blanda, tendríamos que haber hecho una presión mucho más fuerte a los partidos políticos

¿Cómo se concreta esta presión a los partidos?

Precisamente esta es una de las cosas que quiero proponer el sábado. Si sumamos todo el talento que tenemos y que formamos la ANC, podemos encontrar una fórmula de presionar a los partidos, y presionarlos a los tres. Una fórmula sería presionar persona a persona, pero primero tenemos que estar dispuestos a hacer esta presión. Desde la sociedad civil se tiene que empujar a los políticos y desde la ANC tenemos que organizar esta fórmula. Pero eso ya lo haremos y ya lo concretaremos. Hay ideas. Otra cosa que tenemos que hacer es organizar a la ciudadanía para que cuando los políticos estén a punto nosotros también lo estemos, pero eso es más fácil, porque la ciudadanía ya la tenemos.

¿Una de estas ideas es no pedir el voto para aquellos partidos que no apuesten por la unilateralidad?

Esto lo dice claramente nuestra hoja de ruta y no apoyaremos a quien no apueste por la unilateralidad. Aparte de esta fórmula, yo creo que hay más. Porque si los políticos se han olvidado del mandato que el pueblo hizo el 1-O, se lo tenemos que recordar, y si no lo quieren hacer, tienen que apartarse.

Sin embargo, ERC ya se ha presentado a unas elecciones a favor del diálogo y JxCat, aunque con matices, tampoco ha apostado por un proyecto unilateral como el que defiende la ANC. Y las dos formaciones han obtenido el apoyo de los votantes.

Por eso pienso que tenemos que encontrar nuevas fórmulas y vías para que los políticos hagan aquello para lo que los hemos votado. Además, tienen que tener claro que si ellos no lo sacan adelante hay otra gente que está dispuesta, incluso dentro mismo de los partidos. Nosotros necesitamos a la gente del Govern y del Parlament, y eso, por lo tanto, implica a los partidos. Por eso los tenemos que presionar. ¿Cómo? Ya encontraremos la forma. Ya lo hicimos cuando los presionamos para que se posicionaran sobre la independencia.

¿En un escenario en que los partidos apuesten claramente por el diálogo y la ANC se quede sola con la unilateralidad, cree que la entidad se tendría que replantear esta vía?

Nosotros no dejaremos nunca de apostar por la unilateralidad. Este futuro tan negro que planteas es un poco lo que nos pasa a todos los independentistas y es que nos va llegando esta idea que la gente y los partidos apostarán por una mesa de diálogo que es imposible que nos lleve a ningún sitio. Esta situación tan derrotista no tiene que formar parte de este futuro inmediato. Creo que en todo el independentismo somos suficientes como para no permitir esto. Los votantes utilizaremos nuestro derecho a valorar a los políticos y por eso tenemos que evitar esta opción de futuro. Desde la ANC tenemos que hacer ver a los partidos que este diálogo no se producirá nunca y aunque se produzca no nos llevará a ningún sitio. Ya hace tres años que damos oportunidades a España para el diálogo, pero no lo aceptará nunca y eso no sirve de nada. Desde la Assemblea tenemos que hacer ver a los políticos que la gente no les votará si no hacen lo que prometieron.

¿En un hipotético escenario en que los partidos apostaran por la unilateralidad, como se concretaría este proyecto unilateralista?

En el 2017 obtuvimos una victoria inmensa. Hacía 300 años que no teníamos una victoria como aquella. El 1-O fue el comienzo de una cosa que ya no tiene vuelta atrás. Tenemos que mirar el 1-O desde este punto de vista, hicimos una cosa inmensa por Catalunya. Rompimos las páginas de la historia prevista y escribimos unas nuevas. Veremos cuándo acaba todo este proceso y desde la ANC tenemos que hacer que acabe lo más pronto posible. El 1-O es una cosa que tendremos para siempre y no lo tenemos que menospreciar.

Pero después llegó la declaración del 27-O y aquel fin de semana tan extraño en que vimos que algunos miembros del Govern estaban en Bruselas y otros fueron a Madrid. ¿Qué es lo que se tendría que hacer diferente ahora?

En aquel momento, a los políticos no les salió bien, pero también aprendieron mucho, y creo que ahora tienen claro (o al menos todos los demás lo tenemos clarísimo) que para volver a hacerlo y volver a hacerlo bien lo tenemos que hacer entre todos. Y en la ANC tenemos este papel: el de hacerles entender que lo tienen que hacer juntos, o dar apoyo a aquellas personas que lo entiendan. Y estos políticos están dentro de los partidos, tenemos que hacer que lo hagan ellos y los otros se aparten.

Más allá de la unidad, parece que también faltó proyecto, estructuras de Estado... Incluso se ha llegado a decir que se iba de farol.

Es verdad que cuantas más estructuras de Estado tengamos, mejor, pero si no las tenemos a punto también las podemos crear. Y no tenemos que esperar a llegar a este momento en que lo tengamos todo preparado, escrito y probado para poner en marcha la declaración de independencia. Lo tenemos que hacer cuando los políticos estén preparados y nuestro trabajo es que estén preparados cuanto antes. Creo que somos lo bastante espabilados para preparar el resto. De hecho, en el 78, cuando se crearon las autonomías, los vascos dijeron que estaban preparados para controlar Hacienda y nosotros dijimos que no. Y mira cómo nos ha ido, con la inquietud esta de tenerlo todo siempre preparado. Hemos demostrado que podemos organizar las cosas más complejas, y las estructuras que no estén preparadas ya se harán. No tenemos que esperar a eso. De hecho, ya tenemos muchas herramientas de país, como la ANC o el Consell per la República. No creo que nos tengamos que autoflagelar.

La independencia nos la tenemos que ganar nosotros, no esperar a que nadie nos la regale

¿Es imposible obtener el apoyo de la UE para la independencia?

Catalunya será un país de la Unión Europea. Cuando la UE vea que nosotros vamos de verdad, ya actuará. Esperar que la UE actúe antes ha sido el error. La independencia nos la tenemos que ganar nosotros, no esperar a que nadie nos la regale. Cuando vayamos de verdad, la UE se tendrá que posicionar, y aquí juega a favor nuestra economía, que es lo que le importa a la UE. De hecho, la economía de España también nos juega a favor.

Antes ha mencionado el Consell per la República y ha dicho que es una herramienta de país.

El Consell per la República es otra de las herramientas con mayúsculas que tenemos para llegar a la independencia, ya que es nuestro Govern en el exilio y es imprescindible, por lo que representa y por lo que hará.

¿No hay partidismo en el Consell per la República?

Las guerras entre los partidos es un tema que yo y la gran mayoría de independentistas no queremos, y como se ha visto en todas las manifestaciones siempre se ha pedido la unidad. Es inconcebible que no entiendan que estas batallas que están haciendo continuamente es más productivo dejarlas para cuando hayamos hecho el trabajo que ahora toca hacer. Lo que pedimos desde la ANC es que sean inteligentes y dejen de lado estas luchas hasta que tengamos la independencia. Tenemos que hacer que ahora actúen inteligentemente. No quiero echar más leña al fuego diciendo si una cosa o la otra es partidista. Hay gente en los tres partidos con ganas de hacer lo que toca y correr los riesgos que supone sacar adelante la declaración de independencia, igual que hicieron sus compañeros que están en la prisión y en el exilio. Estas batallas entre partidos que desgastan tanto se tienen que detener.

Hay gente en los tres partidos con ganas de hacer lo que toca y correr los riesgos que supone sacar adelante la declaración de independencia

Ha salido en algunos medios que usted es el intento de Puigdemont para hacerse con el liderazgo de la ANC coincidiendo también con las críticas de Paluzie a los partidos.

Yo también soy muy crítica con las batallas entre los partidos. Soy absolutamente crítica. Pero por otra parte estoy convencida de que los partidos no funcionan como una sola persona y que hay gente que puede hacer el trabajo que se tiene que hacer. Respecto de estas informaciones, lo desmiento absolutamente. No sé de dónde ha salido ni cómo se ha llegado a esta conclusión final. No soy la tapadera de nadie. Soy una activista que hace mucho tiempo que trabaja para la ANC y he hecho la campaña Eines de País, que es lo que me ha llevado a ser miembro del comité ejecutivo de la Cámara de Barcelona.

El president Puigdemont, pues, es un político más al cual la ANC presionaría igual bajo su liderazgo si hiciera falta.

El president Puigdemont es otro de los políticos, en este caso uno de los más relevantes, que tenemos que presionar desde la ANC. Como decía, ya hay políticos que están dispuestos a hacer lo que se tiene que hacer. El president Puigdemont, como exiliado, está absolutamente dispuesto a hacer lo que toca porque es que si no, no volverá a Catalunya, a su casa. Este anhelo que tenemos todos por la independencia, él lo eleva al cuadrado o al cubo porque tiene muchas más razones para que eso pase. Te digo lo mismo para los presos políticos. Tienen que entender que la única manera de ser libres es esperar años y llegar a los tribunales europeos o conseguir la independencia.

¿Como impulsora de la campaña Eines de País cree que la ANC tiene que seguir asumiendo el poder en diferentes entidades civiles y sociales?

Sí. De hecho, desde la Assemblea ya llevamos diferentes líneas de Eines de País como el tema del sindicato o la patronal Anem x Feina. Tenemos que poner en marcha más líneas y todo el secretariado lo tiene muy claro. Pero los ejes principales de la ANC son la incidencia política, donde entra la presión a los partidos, y la movilización popular. Después, en paralelo, hay ejes como Eines de País o el trabajo que se hace a nivel internacional. Lo que hemos visto es que Eines de País ha tenido mucho éxito y es importante para la entidad, porque también comporta mucho trabajo.