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Pedro Sánchez inició con Salvador Illa una estrategia que no ha dado buenos frutos, excepto en el caso catalán. En plena pandemia de la covid, situó al entonces ministro de Sanidad como candidato a las elecciones catalanas. Illa ganó aquellas elecciones, pero un pacto de los partidos independentistas situó a Pere Aragonès al frente del Govern de la Generalitat. Desde entonces, este planteamiento se ha ido extrapolando a otras autonomías y en todas ha tenido unos resultados nefastos: el caso más paradigmático es el de María Jesús Montero, que ha pasado de ser una de las mujeres más poderosas en el Estado a jefa de la oposición en el parlamento de Andalucía. Lo mismo sucedió con la exportavoz del gobierno español, Pilar Alegría en Aragón, con los mismos malos resultados.

Ahora, con las elecciones autonómicas de mayo de 2027 en el horizonte, será el turno de Diana Morant en el País Valencià contra el relevo de Carlos Mazón y de Óscar López, muy próximo a Sánchez, en la Comunidad de Madrid. O así estaba previsto. Lo que parecía un paseo para el ministro tendrá más curvas de las previstas, ya que una militante de base de los socialistas madrileños, Sílvia López, se ha presentado a las primarias, hecho que demuestra el malestar dentro de la federación. Reyes Maroto, también exministra, tendrá que pasar por unas primarias para ser la candidata a la alcaldía contra José Luis Martínez Almeida. La concejala Enma López, en contra de la dirección del partido, ha plantado batalla y también se ha presentado para optar a ser cabeza de lista en la lucha por la alcaldía de la capital española. 

Una meta muy difícil y contra reloj 

Con todo, esta batalla sorpresa para ser el cabeza de lista del PSOE madrileño en una complicadísima contra Isabel Díaz Ayuso en un momento de máxima debilidad de Pedro Sánchez será muy desigual. Este sábado ha empezado la recogida de avales que, según está previsto, Sílvia López no será capaz de recoger. Necesita el 12% de los apoyos de un censo de unos 14.000 militantes, es decir, unas 1.600 firmas. Una cifra que, a estas alturas, parece inasumible para esta militante. Tiene hasta el próximo 11 de julio. Si finalmente López consigue la meta (se da por hecho que el ministro recogerá sin problemas las firmas) se enfrentaría a una de las personas más cercanas a Pedro Sánchez en unas primarias previstas para el domingo 19 de julio. Su objetivo, como Enma López, es mostrar la insatisfacción de parte de la federación con la dirección del partido. 

Juan Lobato, exlíder del PSOE madrileño y el gran perdedor de las últimas elecciones contra Ayuso, se había erigido últimamente en una voz crítica con el funcionamiento del partido y muchos esperaban su regreso en estas primarias, pero, finalmente, ha decidido dar un paso al lado. Ha considerado que el formato de esta votación interna no era el más adecuado.