En marcha una operación internacional frente a las costas de Omán para contener un vertido de petróleo que amenaza la fauna de la zona después de que encallara un petrolero vinculado a la llamada flota fantasma rusa. La empresa británica de gestión de riesgos marítimos Ambrey ha informado de que se ha movilizado junto con otros actores de la comunidad internacional para intentar frenar el vertido en unas condiciones especialmente complicadas.
El barco implicado es el petrolero Caroline Bezengi, que lleva días encallado frente a la costa de Omán, cerca de las islas Hallaniyat, en la gobernación de Dhofar. La embarcación, sometida a sanciones internacionales, transportaba aproximadamente 800.000 barriles de petróleo ruso cuando quedó atrapada en esta zona.
El director global de Gestión de Crisis de Ambrey, Ed Wollas, ha advertido de que se trata de una situación "extremadamente compleja", dificultada aún más por las condiciones meteorológicas adversas asociadas al monzón Jarif. Ante este escenario, la compañía asegura haber desplegado "expertos en las diferentes áreas del plan de respuesta", además de los equipos de apoyo, las aeronaves y las embarcaciones necesarias para afrontar la emergencia.
La amenaza del vertido es especialmente sensible por el valor ambiental del área donde ha quedado encallado el petrolero. La zona acoge una importante reserva natural marina que sirve de hábitat para especies como las ballenas jorobadas del mar Arábigo y los cormoranes de Socotra, lo que incrementa la preocupación por las posibles consecuencias del vertido. A las dificultades para proteger este ecosistema se añaden las condiciones propias de la temporada del monzón Jarif, durante la cual son habituales las nieblas persistentes y las lluvias intermitentes, que complican aún más las operaciones desplegadas frente a las costas de Omán.
La huella ecológica del Kremlin
En diciembre de 2024 dos barcos presuntamente integrados en la flota encubierta de Rusia provocaron un vertido de petróleo en el mar Negro que desencadenó una grave crisis medioambiental. Las autoridades atribuyeron el incidente a la negligencia de los operadores rusos, y la magnitud de los daños intensificó las llamadas de la comunidad internacional para adoptar medidas contundentes que permitan disuadir la actividad de esta flota opaca.
Una investigación conjunta de Politico y SourceMaterial reveló que, desde 2021, al menos nueve barcos de la red encubierta rusa han estado implicados en vertidos de petróleo en aguas internacionales, desde Tailandia y Vietnam hasta Italia y México, incluyendo corredores marítimos estratégicos como el mar Rojo y el canal de Panamá.