Más pressing Sánchez. El presidente del Gobierno pasa este miércoles por un día de alta asfixia. Su antecesor en el cargo y en el liderazgo del PSOE José Luis Rodríguez Zapatero declara ante el juez de la Audiencia Nacional que lo investiga. Y mientras tanto, en el Congreso de los Diputados, lo apalean socios y oposición. Esta vez, durante la sesión de control al ejecutivo, ha sido el PNV quien le ha planteado un ultimátum: debe convocar elecciones si fracasan los presupuestos generales del Estado que el socialista se ha comprometido a presentar. Es una rebaja de posiciones de los peneuvistas respecto a hace unas semanas: antes exigían las urnas sin condicionantes. Pero los nacionalistas vascos hacen pinza con Junts per Catalunya y el PP al día siguiente de que estas dos formaciones aguijonearan a Sánchez registrando enmiendas que lo instaban a disolver las Cortes.
En su cara a cara con Sánchez, Maribel Vaquero, portavoz del PNV en este hemiciclo, ha advertido al presidente español que "está acabando con la fe" de los jeltzales. "Hablar de presupuestos generales del Estado puede parecer una extravagancia teniendo en cuenta una agenda judicial que el Mundial no podrá eclipsar", ha advertido, a la vez que ha añadido que a ellos sencillamente les interesa de qué manera cumplirá con los acuerdos pendientes con el gobierno vasco. Dicho esto, Vaquero se ha abierto a negociar las cuentas, pero acto seguido ha pedido a Sánchez que "si no consigue un acuerdo suficiente en la cámara, la debe disolver y convocar elecciones".
Instantes antes de esta intervención del PNV, el diputado de Junts Josep Maria Cruset ha cargado duramente contra Sánchez en los pasillos del Congreso. Fue él quien este martes, junto con su jefa de filas Míriam Nogueras firmó la enmienda presentada por su grupo que instaba al presidente español a disolver las Cortes y convocar elecciones. Sin embargo, la presidenta de la cámara, Francina Armengol, salió al rescate de Sánchez y, en una reunión de la Mesa, PSOE y Sumar vetaron estas dos enmiendas con el argumento de que pivotan en torno a una prerrogativa exclusiva del jefe del ejecutivo. "Quien tiene miedo, prohíbe, y ayer vimos la mayor evidencia de la debilidad extrema del Gobierno; esto ya no lo esconde ni el ejecutivo, ni los socios ni los miembros de la Mesa; están cada vez más acosados por la corrupción", ha manifestado Cruset.
Y entonces, ya dentro del hemiciclo, ha sido el turno del líder del PP. Alberto Núñez Feijóo ha tachado de "cobarde" al presidente socialista por haber vetado aquellas dos enmiendas. "Usted no acepta ninguna propuesta de la oposición, y mañana deberíamos tener el derecho a votar la continuidad de la legislatura, pero usted tiene miedo a la democracia; ya no es que no quiera las urnas, sino que tampoco votamos en el Congreso", ha afirmado el jefe de filas populares. El jefe del ejecutivo, en su réplica, le ha garantizado que los ciudadanos del Estado acabarán votando, pero que no lo harán hasta 2027: reitera que pretende aguantar y agotar la legislatura.
Antes de clamar contra Sánchez por haber coartado la cámara, Feijóo se ha hecho eco de lo que, si nada cambia, será la noticia del día: a las nueve de la mañana, simultáneamente al arranque de esta sesión de control, José Luis Rodríguez Zapatero ha comparecido en la Audiencia Nacional para declarar ante el magistrado que lo investiga. "Es la primera vez que un expresidente suyo comparece como investigado ante un juez, y es por seis graves delitos de corrupción", ha lamentado, además de recordar que Zapatero ha sido el "faro moral" de Sánchez durante los últimos años. "A usted le preocupa cómo lo recordará la historia; se le recordará por ser el presidente con más sospechas de corrupción de la democracia", ha aseverado Feijóo a Sánchez, que ha afirmado que no es creíble que el presidente socialista no supiera nada de nada sobre ninguna trama, especialmente la relativa a las cloacas del PSOE.
La declaración de Zapatero
La de este miércoles es una de las citas judiciales más incómodas para Pedro Sánchez, la que más del actual calendario judicial. Después de que sus exsecretarios de Organización en el PSOE, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, hayan pasado por prisión preventiva —el primero, de hecho, espera desde Soto del Real su inminente sentencia en el caso Mascarillas—, ahora es el turno de José Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente ya está en la Audiencia Nacional. Comparece ante el juez José Luis Calama para responder sobre dos investigaciones que tiene abiertas: las presuntas irregularidades en el rescate de la aerolínea Plus Ultra y el origen de las joyas localizadas durante el registro de su despacho.