Una reunión Pujol-Puente desencalla los accesos de la AP-7 en Vilafranca en las demandas del cuarto carril

La reunión entre el portavoz de Junts en el Senado y alcaldable en Vilafranca del Penedès, Eduard Pujol, y el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, el pasado lunes sirvió para desencallar una de las reivindicaciones históricas del Penedès: la mejora definitiva de los accesos de la AP-7 en Vilafranca del Penedès. El encuentro, celebrado este lunes 27 de julio en la sede del Ministerio en Madrid, también ha permitido reactivar otro proyecto estratégico para la veguería, la construcción de una estación de trenes regionales.

Según ha explicado Pujol, el Ministerio incorporará al proyecto de construcción del cuarto carril de la AP-7 las demandas planteadas desde Vilafranca para resolver los déficits estructurales de los accesos sur, centro y norte. El objetivo es que desde los tres enlaces se pueda entrar y salir de la autopista tanto en dirección Barcelona como en dirección Tarragona, una posibilidad que actualmente no existe y que obliga a hacer recorridos ineficientes y genera importantes retenciones. "Ahora sí que tenemos la garantía de que se podrá entrar y salir de la AP-7 en ambas direcciones desde los tres accesos de la villa", ha asegurado Pujol, que ha calificado la reunión de "antes y después" para la movilidad de Vilafranca y del conjunto del Penedès. En este sentido, ha recordado que el problema se remonta al año 1972, cuando se puso en funcionamiento la autopista con un diseño pensado en función de los intereses de la concesionaria y no de las necesidades reales del territorio.

Una reforma clave para acabar con décadas de disfunciones

El proyecto que prepara el Ministerio incluirá actuaciones estructurales para corregir estas carencias. Una de las principales será la conexión directa entre la AP-7 y la C-15, una obra destinada a reducir las colas que se registran diariamente en el acceso centro de Vilafranca, especialmente en los movimientos de entrada y salida hacia Vilanova i la Geltrú y Sitges. Y es que en estos momentos, para ir del Garraf a la AP-7 en dirección Tarragona, tienes que pasar, o bien por la N-340, o bien por dentro de Vilafranca. Al mismo tiempo, para ir en dirección a Barcelona, cualquier vehículo tiene que pasar por las rotondas de entrada vilafranquinas. 

Por ello, también se prevé la conexión de la autopista con la N-340 y la misma C-15 a través del acceso norte. Esta actuación permitirá evitar que los vehículos que llegan desde Tarragona, o desde el interior, vía Igualada y Manresa, tengan que salir obligatoriamente por el acceso sur, una situación que actualmente provoca colapsos constantes. Estas retenciones se concentran especialmente entre la salida de la autopista, todavía dentro del término municipal de Santa Margarida i els Monjos, y las rotondas de entrada a Vilafranca, con especial incidencia en la gran rotonda que conecta con la variante de la N-340. Según Pujol, la resolución de estos puntos negros permitirá eliminar "miles de movimientos innecesarios" que saturan vías clave como la avenida de Tarragona y el entorno de zonas comerciales.

 

La licitación del proyecto, el próximo año

El ministro ha indicado durante la reunión que el proyecto podría salir a licitación el próximo año, un calendario que, si se cumple, permitiría avanzar de manera decisiva en una infraestructura largamente reclamada. Pujol ha destacado también la predisposición de los técnicos del Ministerio, con quienes se ha trabajado directamente sobre planos y propuestas concretas. "No ha sido una reunión protocolaria: hemos ido a trabajar, hemos explicado cada detalle y se ha acordado agilizar el proceso", ha subrayado.

En paralelo a los avances anunciados, Pujol ha cargado contra el gobierno municipal de Vilafranca por su falta de implicación en el proyecto. Según ha denunciado, el Ayuntamiento "no está ni se le espera" en una actuación que considera clave para el futuro de la villa. El alcaldable ha criticado especialmente la falta de presencia institucional en Madrid y la poca presión ejercida sobre el Ministerio. En este sentido, ha recordado que el alcalde, el socialista Francisco Romero, reconoció recientemente que en los últimos tres años solo había mantenido una reunión presencial en la capital española, y que el resto de contactos habían sido por vía telemática. "Los temas importantes se tienen que discutir presencialmente. Hay que estar, insistir y volver tantas veces como haga falta", ha advertido Pujol, que considera que la falta de implicación puede acabar condicionando el resultado final del proyecto. "No podemos esperar que nos traigan un proyecto cerrado que no nos satisface, porque entonces el margen para rectificarlo es muy pequeño", ha añadido.

Impulso a la estación de trenes regionales

El encuentro también ha tenido como segundo gran eje la reactivación del proyecto de una estación de trenes regionales en Vilafranca, una infraestructura que Pujol considera estratégica para el futuro ferroviario del Penedès y del conjunto de la Catalunya central y litoral. Según ha explicado, el Ministerio ha valorado positivamente la propuesta, especialmente por su potencial para descongestionar el servicio de Rodalies y mejorar las conexiones interurbanas. "Hoy la idea ha dado un paso adelante y se ha convertido en un proyecto de trabajo real, con voluntad de sacarlo adelante", ha afirmado.

Pujol ha asegurado que será el mismo Ministerio quien instará a la Generalitat y al Ayuntamiento de Vilafranca a concretar el proyecto con una propuesta técnica detallada y viable. El alcaldable defiende que esta estación podría dar servicio a cerca de medio millón de personas del Alt y el Baix Penedès, la Anoia, el Garraf e incluso el área de Martorell. Además, la infraestructura permitiría diversificar la oferta ferroviaria, mejorar la calidad del servicio y reducir la presión sobre la red de Rodalies, reforzando el papel de Vilafranca como nodo estratégico. "La villa dejará de ser una estación de paso para convertirse en un centro ferroviario de referencia", ha defendido.

En esta línea, Pujol ha apuntado que Vilafranca puede actuar como "rótula y cerebro" de un territorio que se extiende de Igualada hasta Tarragona, con un alto potencial económico y de movilidad. "Una estación de regionales conectará mejor el Penedès con Barcelona y Tarragona y hará la vida más fácil a miles de personas", ha remarcado. Finalmente, el alcaldable ha hecho un llamamiento a no bajar la guardia y a mantener la presión institucional para que los proyectos se materialicen. "Ahora que lo hemos desencallado, no podemos aflojar. Si somos persistentes, el proyecto saldrá", ha concluido.