Medio millar de personas, según ha informado la Guardia Urbana, se han concentrado este domingo bajo el Arco de Triunfo de Barcelona para "festejar la liberación de Venezuela" de Nicolás Maduro. La protesta, convocada por Vente Venezuela Barcelona (organización del movimiento político de María Corina Machado), Voluntad Popular, Primero Justicia y la ONG Un Mundo Sin Mordaza, ha dado apoyo a la operación que el pasado sábado sirvió para capturar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su mujer, Cilia Flores. Al mismo tiempo, la protesta ha reclamado que, cuando se llegue a la segunda fase, una vez se supere la transición iniciada, y que de momento liderará la número dos de Maduro, Delcy Rodríguez, Edmundo González se convierta en presidente.
La portavoz de Vente Venezuela Barcelona, Luisa Trujillo, confía en que el resultado de la operación que llevó a cabo el ejército de los Estados Unidos sobre suelo venezolano y la captura de Maduro sea "la primera fase de la libertad" por la que ha señalado que el país ha luchado durante 26 años. Trujillo ha señalado que los Estados Unidos ha sido "el único país" que les ha apoyado en esta "primera fase de liberación". A su parecer, la ayuda del gobierno de Donald Trump ha llegado después de "muertes" y "protestas" en el país, y de haber "solicitado ayuda internacional a Europa, las Naciones Unidas, al Estado y a la asociación de estados americanos". La miembro del movimiento político concreta que "el régimen de Maduro", según ha dicho con datos de la relatoría de Naciones Unidas, acumula más de 38.000 torturados. También precisa que actualmente cuenta con más de un millar de presos políticos y tiene una veintena de ciudadanos españoles presos "en el centro de tortura más grande de América Latina, el Helicoide", que se encuentra en Caracas.
Los venezolanos, entre la esperanza y la incertidumbre
La mayoría de los concentrados son venezolanos que viven en Cataluña, y aseguran que viven el momento que está atravesando su país, moviéndose en un camino entre la incertidumbre y la esperanza sobre el futuro que espera a una Venezuela sin Maduro al frente. "Estoy muy feliz. Al final está pasando algo diferente en mi país", explica Belén Montserrat, que hace siete años que vive en Barcelona y recuerda que se marchó de Venezuela "con mucho miedo" a causa de la represión del régimen chavista. Según afirma, muchos venezolanos sienten "una alegría" que cuesta de entender desde fuera: "Tendrías que haber vivido todo aquello para saber lo importante que es lo que estamos sintiendo ahora, a pesar de la incertidumbre de lo que pueda pasar después".
Otro de los manifestantes, Miguel Rodríguez, considera que los hechos recientes suponen un punto de inflexión. "Nunca pensábamos que llegaríamos a este momento. Todavía no ha acabado todo, pero ya hemos dado un paso muy importante", afirma. Miguel lleva dos años viviendo fuera de Venezuela y tiene al padre y una hermana en el país. Según explica, fuera de la capital la situación está más calmada, aunque asegura que "la gente tiene miedo". En cuanto al papel de Estados Unidos, Rodríguez defiende la intervención internacional si esto conlleva estabilidad: "Si China y Rusia ya nos tenían invadido el petróleo, que ahora lo haga Trump, si tiene bien el país, no pasa nada. Esta es mi opinión".