Unas 40 personas habrían muerto durante la operación Resolución Absoluta contra Venezuela, que sirvió para capturar a su presidente, Nicolás Maduro, según ha informado un funcionario venezolano al The New York Times. Entre las bajas hay varios civiles, pero también el equipo de seguridad del líder bolivariano, que fue "asesinado a sangre fría" por parte del ejército estadounidense, ha denunciado el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López. En cambio, no hay bajas estadounidenses, aunque algunos militares sí resultaron heridos, tal como señaló el jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, este sábado, durante la rueda de prensa para explicar los detalles del operativo militar. Así, mientras Maduro llegaba este sábado por la noche a Nueva York, flanqueado por los agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), antes de ingresar en el centro de detención de Brooklyn, donde permanecerá en prisión preventiva a la espera de comparecer ante el tribunal este lunes, una fuente anónima del gobierno venezolano, citada por el diario neoyorquino, señalaba que entre las víctimas mortales del ataque perpetrado por los Estados Unidos se encontrarían tanto civiles como militares venezolanos.
Las primeras bajas del ataque a Venezuela comenzaron a conocerse horas después de los bombardeos, cuando se informó de la muerte de una civil en Catia La Mar, una zona costera de bajos ingresos al oeste del aeropuerto de Caracas. Una de las bombas que se lanzaron sobre la capital venezolana logró impactar contra un edificio residencial de tres plantas y derribó una pared exterior, causando la muerte de Rosa González, de 80 años, y dejando a otra persona gravemente herida, según explicó su familia.
El mismo medio, relata que horas más tarde, un investigador del gobierno venezolano se presentó en la zona del ataque para entrevistar testigos y recoger proyectiles. Uno de ellos, Wilman González, sobrino de Rosa González, mostró a los periodistas dónde había impactado la artillería estadounidense y, en el interior de uno de los apartamentos dañados, aparecieron los restos de un retrato del héroe de la independencia venezolana, Simón Bolívar, que --según detalla la noticia-- parecía haber sido acribillado por la metralla.
Sin bajas entre los militares estadounidenses
Por otro lado, por la tarde, el jefe del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos, el general Dan Caine, afirmó durante la conferencia en la mansión del presidente Trump en Mar-a-Lago que helicópteros estadounidenses que se desplazaban para extraer al presidente Maduro y su esposa fueron disparados y, aunque uno de ellos recibió algunos impactos, "continuó siendo operable" y todas las aeronaves regresaron. Los disparos dejaron militares heridos --sin especificar cuántos--, pero ninguno de ellos perdió la vida.