La negativa de Junts a avalar en el Congreso tanto el Consorcio de Inversiones Estado-Generalitat como el decreto de medidas de vivienda ha desencadenado una avalancha de críticas por parte del PSC y ERC, que han cargado con dureza contra el partido de Carles Puigdemont por bloquear iniciativas que consideran clave para el país. Ya el martes, el president de la Generalitat, Salvador Illa, reprochó el voto contrario de Junts durante la celebración institucional de Sant Jordi en Madrid, donde advirtió que “a Catalunya se la defiende con hechos, no con palabras y gesticulaciones”, y resumió la actitud de los juntaires con un “mucho ruido y pocas nueces”.
En la misma línea, la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, expresó la “decepción” del Govern por el rechazo al Consorcio de Inversiones, que debería servir para mejorar la ejecución de las inversiones estatales en Catalunya. Romero acusó a Junts de decir “no a todo aquello que mejora la vida de la gente” y lamentó que el partido se oponga también a lo que piden los agentes económicos. A pesar del revés, aseguró que el ejecutivo no se quedará “con los brazos cruzados” y que buscará una alternativa para sacar adelante un instrumento similar sin depender de los votos de Junts. En paralelo, el Ministerio de Vivienda cargó contra la “irresponsabilidad de la derecha y la extrema derecha” por la caída del decreto que incluía, entre otras medidas, la prórroga de los alquileres. El departamento anunció que intensificará los contactos para regular los alquileres de temporada y continuar ampliando el parque público de vivienda.
Dalmau recuerda el pacto del Majestic
Este miércoles, las críticas han continuado. El conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, ha contrapuesto el apoyo histórico de Junts a acuerdos como el Pacto del Majestic con su oposición actual: “De eso a hacer caer el consorcio de inversiones para asegurar las infraestructuras que Catalunya merece. Qué cambio. Qué país…”.
Desde ERC, el tono ha sido igualmente contundente. La secretaria general, Elisenda Alamany, ha cuestionado “a quién beneficia la política de no a todo de Junts” y ha denunciado que su voto perjudica a cientos de miles de familias que necesitan protección ante el aumento del coste de la vida y el final de los contratos de alquiler.
Rufián vuelve a ello
El portavoz republicano en el Congreso, Gabriel Rufián, ha ido más allá y ha acusado a Junts de jugar un papel “desestabilizador” en la legislatura española. El portavoz republicano ya hizo un discurso muy duro este martes, acusando a los juntaires de compartir la misma bandera del dinero con PP y Vox (enseñando un billete de 50 euros) y dirigiéndose a Marta Madrenas, diputada de Junts, como "la señora Madrenas de Vox". Según Rufián, el ‘no’ de los juntaires a la prórroga de los alquileres supone “joder por intereses particulares” a cientos de miles de catalanes, y les ha instado a explicar los motivos de su decisión. Rufián también ha reclamado que se vuelvan a presentar medidas similares tantas veces como sea necesario, advirtiendo que “la izquierda no está para decirle a la derecha lo mala que es, sino para ayudar a la gente”.
En la misma línea, la diputada de ERC Inés Granollers acusó a Junts de alinearse con el PP y Vox y de “poner el partido por delante de los catalanes”, mientras que el vicesecretario general de Organización, Pau Morales, resumió la posición republicana con un mensaje contundente en las redes: “Junts contra Catalunya”. De hecho, incluso las Joventuts de ERC han salido cargando contra los juntaires: "Los convergentes se cargan las medidas antidesahucio después de intentar frenar la regularización de los alquileres". También la diputada de la CUP Laure Vega ha cargado contra los juntaires: "Esta noche habrá miles y miles de personas dando vueltas en la cama, con angustia, mirando un techo que no saben si en unos meses será diferente", que cree que tumbar la prórroga del alquiler es "imperdonable" y espera que "lo paguen caro"
