La negativa de los ministros del Gobierno en funciones de Mariano Rajoy de comparecer ante el Congreso de los Diputados retrocede a marchas forzadas, en medio de la crisis institucional que acosa al interinato del Ejecutivo y el cuestionamiento hacia la figura del presidente. Esta situación se ve agravada por la falta de perspectivas en la formulación de gobierno, con unos partidos que no tienen por ahora intención de mover ficha al respecto, antes de la disolución de las Cortes el próximo 3 de mayo.
Déficit y comunidades
Estrenaba la ronda de alertas el ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro. El incumplimiento de España del objetivo de déficit al que se había comprometido con la Unión Europea forzó al titular de las finanzas españolas a asistir al Parlamento español para informar del hecho. Partidos como Ciudadanos y el PSOE anunciaban peligros para el Estado y la posibilidad de que la UE lo interviniera. Durante la asistencia a la comisión, el responsable de la Hacienda española presentó las cifras de las finanzas estatales, y asumió las dificultades de financiación que enfrentan las autonomías, repitiendo por activa y por pasiva que España no dejaría que ninguna de ellas fuera a la quiebra.
Aznar, Agencia Tributaria
No es el único problema al que Montoro ha tenido que responder. La Agencia Tributaria ha impuesto una multa al expresidente del Gobierno español José María Aznar con motivo de haber utilizado a una sociedad instrumental para ahorrarse pagar la mitad de los impuestos. Lo publica hoy OK Diario, que explica que Hacienda ya abrió una investigación hace dos años y, al constatar que Aznar habría cometido irregularidades fiscales el 2011 y 2012, lo ha multado con 70.403,96 euros y le ha impuesto abonar una liquidación complementaria de 199.052,19 euros.
Ante esta información, Montoro ha asegurado que "había muchas cuestiones que no le agradaban de su partido" y que "no entendía cómo 'los suyos' le podían hacer algo así". A estos efectos, el PSOE ha vuelto a pedir su comparecencia en el Parlamento español. "¿Es que usted recibe a todos los defraudadores?", le insistían esta mañana, en relación con su reunión con Aznar.
Soria, papeles de Panamá
La crisis institucional dentro del Gobierno en funciones se profundizaba después de conocer que el ministro de Industria en funciones, José Manuel Soria, podría estar vinculado a la trama. Soria asistió ayer al Congreso para solicitar a voluntad propia comparecer la próxima semana en la comisión de Industria. “Como saben ustedes, he sido vinculado a los papeles de Panamá y lo desmentí, en tanto que es totalmente mentira que haya tenido relación con Panamá, ni con Bahamas, ni con ningún otro paraíso fiscal”, dijo Soria, reiterando que todo era fruto “de un error” que estudiaría su abogado.
El caso ha puesto una nueva piedra en el camino del líder del PP, Mariano Rajoy. El vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, ha afirmado que existía la "sensación" de que el ministro había mentido, y que si efectivamente se demostrara que había sido así, el presidente del Gobierno en funciones, "tendría que asumir su responsabilidad por darle apoyo".
Mariano Rajoy en Barcelona / EFE
Contexto internacional
El contexto internacional también ha comportado desbarajuste en el Ejecutivo popular. Después de la cumbre europea sobre refugiados y la que trató la salida del Reino Unido de la UE, los grupos parlamentarios de la oposición se quejaban de que España hubiera cambiado su posicionamiento, a pesar que el mandato del Congreso era el de rechazar el acuerdo que la UE quería suscribir con Turquía.
La asistencia de Rajoy al Parlamento español era informativa, no una sesión de control, aunque la oposición la utilizó así, como el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, manifestó abiertamente. Durante su discurso, Rajoy se defendió de que durante este tipo de cumbres se negocia en tiempo real con el resto de países, y se toman varias decisiones que no pueden ser consultadas en el Congreso.
Corrupción popular
La corrupción es la otra cruz que debilita al Gobierno en funciones, y al partido que gobierna, el PP. El más sonado apareció hace unas semanas entorno a Rita Barberà, exalcaldesa de València.
Este miércoles por la mañana ha estallado otro caso. El alcalde de Granada, José Torres Hurtado (PP), ha abandonado las dependencias del Ayuntamiento de Granada escoltado por agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, en dirección a la Jefatura Superior de la Policía de Andalucía Oriental, donde ha prestado declaración por la presunta implicación en una operación de supuesta corrupción urbanística que coordina el juzgado de instrucción 2 de Granada.
Así las cosas, no parece que los acontecimientos recientes tengan que pasar factura al PP, en caso de que hubiera futuras elecciones. Las encuestas siguen dando a los de Rajoy un porcentaje de voto muy parecido al de los comicios del pasado 20 de diciembre. Sin embargo, la situación de interinato empieza a ser asfixiante y la presión para que el presidente en funciones asuma responsabilidades es creciente, en medio de las dificultades de acción de su gobierno, y las escasas posibilidades de que el Congreso ejerza control.
