En las elecciones generales españolas de hace dos semanas, todos los presos independentistas que se presentaron como candidatos consiguieron su escaño en el Congreso y en el Senado, tanto los de JxCat como los de ERC: Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Jordi Turull, Josep Rull y Raül Romeva. Ahora, los de Junts per Catalunya defienden que ha llegado la hora de dar confianza a los líderes independentistas en exilio, para darles más fuerza para seguir internacionalizando la causa catalana.

Es unos de los argumentos de peso al cual aduce la candidatura de Lliures per Europa, que encabezan Carles Puigdemont, a Toni Comín y Clara Ponsatí desde y por Europa. Este y que es precisamente esta lista la que más molesta a los poderes del Estado español, vistos los intentos de reprimirla, de anularla por parte de la Junta Electoral Central.

Para hacer campaña en Catalunya, la candidatura de Puigdemont se sirve de la tecnología para que el expresident pueda conectar cada día por lo menos con un mitin de los que JxCat organiza por todo el país para promocionar a sus alcaldables por todo el territorio. Este sábado por la noche ha tocado en Mataró, la capital del Maresme, que JxCat aspira a gobernar arrebatando la alcaldía a los socialistas.

"El 1-O sólo podía defenderse desde un espacio libre"

Cuando Puigdemont ha aparecido en la gran pantalla el auditorio se ha fundido al grito unánime de "president". Él ha explicado que la prioridad por la cual se presenta es "para poder continuar el trabajo que empezamos hace un año y medio, un año largo y lleno de trabas" y para continuar la tarea "con unas condiciones sensiblemente diferentes", es decir, desde dentro de las instituciones europeas, desde dentro del Parlamento Europeo, para que "la voz de todos vosotros pueda ser escuchada allí donde se decide".

El expresident ha justificado su decisión de exiliarse en vez de enfrentarse a la prisión, "no fuimos al exilio para hacer mayor a un partido, ni para quedarnos quietos y callados, sino para seguir defendiendo nuestras ideas sin que el Estado nos secuestrara, el 1-O sólo se podía defender desde un espacio libre". Y eso, advierten desde JxCat, sólo puede ser desde el corazón de Europa, "teniendo voz y voto en las instituciones europeas" y así presionar para que el Estado español tenga que dialogar y hacer política.