Junts ha puesto en marcha este lunes en Barcelona su nuevo Consell Assessor, con una primera reunión que ha servido para formalizar la constitución de este órgano de carácter consultivo. Creado con la voluntad de aportar reflexión estratégica y conocimiento especializado al proyecto político de la formación, el Consell ha contado en este encuentro inicial con la participación telemática del presidente del partido, Junts pone en marcha el Consell Assessor para aportar reflexión y conocimiento al partido, así como con la presencia del secretario general, Jordi Turull, y de la secretaria de Organización, Judith Toronjo. El espacio está coordinado por Josep Lluís Cleries e incorpora una quincena de perfiles provenientes tanto del ámbito político como del tejido cívico. Su objetivo principal será analizar el contexto político y social y orientar la dirección del partido en la definición de sus líneas estratégicas.
Entre los miembros que forman parte del Consell Assessor se encuentran figuras como Núria de Gispert, Joan Vallvé, Ramon Farré, Joan Granados, Enric Colet, Paco Sancho, Toni Morral, Enric Castellnou, Pere Baltà, Carme Esplugas, Marina Geli, Montserrat Ribera, M. Teresa Casanovas, Mia Corominas, Montserrat Roura y Joan Sabanza. Estas incorporaciones buscan dotar al órgano de pluralidad de experiencia y capacidad analítica para reforzar el proyecto político de la formación y contribuir a su orientación estratégica.
La creación del Consell Assessor se enmarca en unos meses de reestructuración interna en Junts per Catalunya. El pasado noviembre, la cúpula del partido avaló la propuesta de Puigdemont de nombrar a Albert Batet como su mano derecha del president en el exilio, en una reunión del secretariado permanente celebrada en Waterloo. Aquel movimiento comportó también un relevo en la dirección parlamentaria, ya que Mònica Sales asumió el liderazgo del grupo de Junts en el Parlament, mientras que Salvador Vergés pasó a ser el nuevo portavoz en la cámara catalana. Puigdemont reforzó el peso de Batet dentro de la formación asignándole el cargo de adjunto a la presidencia en materia de Coordinación Institucional y Estrategia, así como la dirección de la campaña electoral ante los escenarios abiertos en las Cortes Generales españolas y en el Parlament, en previsión de un “plausible retorno” del president si el abogado general de la Unión Europea avalaba la ley de amnistía.
La estrategia de Junts para este 2026 pasa por volver a presentarse como la alternativa de referencia al gobierno del socialista Salvador Illa y convertir este año en el del retorno efectivo de Puigdemont. El partido mantiene todas las energías centradas en esta posibilidad, a pesar de que el regreso del president al exilio continúa condicionado a la aplicación de la ley de amnistía, que la justicia española todavía no ha hecho efectiva en su caso. Este bloqueo mantiene a la formación en un escenario de incertidumbre sobre su liderazgo en territorio catalán. Si finalmente Puigdemont regresa, lo hará en un país con los socialistas al frente de las principales instituciones y con un independentismo fragmentado, sacudido también por el ascenso de la extrema derecha, un fenómeno que encaja con la tendencia de crecimiento del conservadurismo más duro a escala internacional.