La expulsión de los 600 cantantes participantes en el acto de bendición de la torre de Jesús que llevaban esteladas y pretendían cantar "Els segadors" trae cola. Junts per Catalunya ha sacado adelante una iniciativa en el Parlament y en el Congreso para exigir explicaciones al Govern de la Generalitat y al ejecutivo de Pedro Sánchez. El portavoz de Junts, Josep Rius, en una rueda de prensa, ha cargado con dureza contra la actuación policial durante el acto de bendición de la torre de Jesucristo en la Sagrada Familia en el marco de la visita del papa León XIV, especialmente por la expulsión de centenares de cantantes que llevaban esteladas impresas en las partituras. Según Rius, los hechos suponen "episodios muy graves" y una "vulneración flagrante del derecho de expresión".
En una rueda de prensa, Junts ha querido destacar el valor de la visita del pontífice a Catalunya, que consideran una oportunidad para proyectar "la lengua, la cultura y la identidad catalana en todo el mundo". Rius ha subrayado que Catalunya es "un país con identidad propia, capaz de exhibir sus rasgos culturales diferenciales con excelencia" y ha remarcado que la comparación entre los actos en Barcelona y Madrid evidencia "que son países diferentes". El dirigente juntaire ha defendido que la catalanidad "no solo es compatible con la universalidad, sino que es la mejor manera de proyectar Catalunya", y ha celebrado la presencia del catalán en actos como los celebrados en Montserrat o durante la bendición de la torre de Jesucristo. Sin embargo, ha lamentado que el uso de la lengua catalana "todavía genere debate" por las "inercias en contra" que persisten.
En este sentido, Junts ha señalado directamente al cardenal Juan José Omella como responsable de los obstáculos, acusándolo de haber tenido "un papel lamentable" y de intentar convertir la visita papal en "una operación de españolización de Catalunya". También han criticado la "desidia" del Govern de Salvador Illa, a quien reprochan no haber movido "ni un dedo" para garantizar una presencia relevante del catalán. Según Rius, si el catalán ha tenido visibilidad durante la visita ha sido gracias a "la presión ciudadana, los obispos catalanes agrupados en la Conferencia Episcopal Tarraconense y la sensibilidad diplomática del Vaticano", que habría escuchado gestiones discretas provenientes de la sociedad civil y representantes institucionales.
Los juntaires piden explicaciones a Parlon
Los hechos más polémicos, sin embargo, se produjeron durante el acto en la Sagrada Família. Junts denuncia que cerca de 600 cantantes fueron expulsados y posteriormente encapsulados por los Mossos d'Esquadra por llevar simbología independentista. "Ni representaban ningún peligro ni alteraban el desarrollo del acto", ha insistido Rius, que también ha denunciado la retención de ciudadanos en la avenida Gaudí por el simple hecho de llevar esteladas. El partido asegura que la orden de actuación partió de la policía española y fue ejecutada por los Mossos, y exige aclarar quién tomó la decisión y con qué criterio. Por este motivo, Junts ha registrado la petición de comparecencia de la consellera de Interior, Núria Parlon, en el Parlament, así como del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en el Congreso.
Además, el grupo parlamentario ha presentado una batería de preguntas por escrito para esclarecer los hechos. Entre otras cuestiones, quieren saber si la expulsión y el encapsulamiento de los cantantes fueron responsabilidad de los Mossos, quién dio la orden, si la consellera tenía conocimiento, si hubo instrucciones de otros cuerpos policiales y qué peligro suponían estas personas. Junts también cuestiona la proporcionalidad de la actuación y pide explicaciones sobre por qué, una vez fuera del recinto, los cantantes fueron encapsulados y si fueron identificados. "Hay alguien que parece que tenga las prioridades equivocadas en materia de Catalunya", ha concluido Rius.
Junts pincha a Marlaska registrando una serie de preguntas y reclamando una comparecencia
La ofensiva de Junts per Catalunya por la expulsión de los cantantes independentistas no ha terminado aquí. La formación independentista ha trasladado la polémica al Congreso de los Diputados: la diputada Pilar Calvo —también aspirante a alcaldable de los juntaires en Barcelona— ha reclamado la comparecencia en la cámara baja del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y también ha registrado unas preguntas por escrito. El grupo parlamentario capitaneado por Míriam Nogueras pregunta "quién dio la orden y las instrucciones para expulsar de la Sagrada Família" a estas personas, así como cuál fue la autoridad u organismo que "consideró que la presencia de esteladas o la posible interpretación de 'Els segadors' justificaban la expulsión de los participantes acreditados".
Así, los independentistas preguntan si la policía española "actuó por iniciativa propia o en cumplimiento de instrucciones recibidas de algún responsable político, policial, de seguridad o de la organización del acto", y reclaman qué "protocolo de seguridad o criterio operativo" ampara una expulsión de este tipo. Para acabar, Junts pregunta al Gobierno si considera "compatible con los derechos fundamentales de libertad de expresión y libertad ideológica la expulsión de participantes por la mera exhibición pacífica de esteladas o por la intención de interpretar el himno nacional de Catalunya". "¿Tiene previsto el Ministerio del Interior abrir una investigación interna para aclarar los hechos, determinar las responsabilidades correspondientes y verificar si la actuación se ajustó a los principios de necesidad y proporcionalidad?", pregunta en último término la formación independentista.
En el Senado, Junts lo compara con los Hechos del Palau
En el Senado, la formación independentista enmarca estos hechos en un contexto histórico y recuerda que "el Once de Septiembre de 1924, la policía detuvo a Antoni Gaudí por hablar en catalán". A partir de este paralelismo, Junts plantea si se ha producido una continuidad en la respuesta del Estado ante expresiones vinculadas a la lengua y la cultura catalanas. En el documento registrado, el partido formula diversas preguntas directas al ejecutivo. Entre ellas, pide si el Govern considera que "para el Estado español es más peligroso quien habla, canta o piensa en catalán que no un pistolero que asesina a tiros a una persona a plena luz del día". También interpela sobre la coherencia de los dispositivos policiales: "¿Encuentra lógico que se despliegue una Operación Jaula para detener a un presidente de la Generalitat y no se active ante la amenaza de un homicida armado que todavía no ha sido detenido?".
Junts pone el foco en la proporcionalidad de la actuación en la Sagrada Família y pregunta "cómo evalúa el Govern del PSOE el nivel de riesgo que supone la voz de seiscientos cantantes" que pretendían interpretar un himno reconocido en el Estatuto de Autonomía. Igualmente, cuestiona si "las banderas esteladas son un arma peligrosa que hay que controlar, requisar y prohibir". Finalmente, la formación establece una comparación con precedentes históricos y pregunta "qué diferencia hay entre la represión de la policía española en los Hechos del Palau de 1960 y la represión de este 10 de junio en la Sagrada Família".
