Era la gran polémica de la visita del Papa a Catalunya: si el Santo Padre hablaría en catalán o no en sus actos. Sobre todo, estaba en el punto de mira la santa misa, después de que en un principio no se contemplara hacer ninguna parte del discurso en catalán. Aun así, la presión política y civil hizo retroceder a la Iglesia y el cardenal arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella, acabó asegurando que el pontífice diría "algunas palabras en catalán".
Al final no han sido solo “algunas palabras”, sino que un poco más de la mitad de la misa del Santo Padre ha sido en catalán. Haya sido calculado por la Iglesia o no, el resultado de las dos lenguas ha sido un empate técnico con una presencia mínima del catalán por encima del castellano. Concretamente, el 50,14% del discurso oficial de León XIV ha sido en catalán, mientras el 49,86%, en castellano. Este cálculo lo ha hecho El Nacional con una herramienta de inteligencia artificial, a partir de las palabras que ha recitado León XIV durante estrictamente la misa, excluyendo los ritos iniciales, los ritos de la comunión o los ritos de conclusión. Entrando más en detalle, de las 1.434 palabras que ha dicho el Papa, 719 han sido en catalán y 715 en castellano.
Un discurso que ha durado 13 minutos y en el que ha hecho referencia a la basílica como el lugar donde Catalunya y Barcelona “se reúnen”, en este signo “de unidad y de concordia, y levantan su mirada para encontrarse con el rostro de Dios Padre, resplandeciente en su Hijo hecho hombre, Jesucristo”. También ha recordado que fue el papa Benedicto XVI quien consagró en 2010 la Sagrada Familia durante su visita a Barcelona, señalando que “es signo visible del Dios invisible” y subrayando que “es una casa que crece con constancia a lo largo de los años, siguiendo un mismo proyecto”, haciendo referencia a todos los años que este majestuoso edificio del Eixample lleva en construcción: “Nos recuerda cómo la vida cristiana es siempre un camino, porque es un proyecto que Dios lleva a cabo”, ha añadido.
“Y demostramos así que la basílica de la Sagrada Família es la iglesia más alta del mundo, no para destacar en clasificaciones mundanas, sino para guiar los pasos del pueblo de Dios que peregrina por esta tierra de Catalunya, con la cruz que ilumina el camino, como una lámpara encendida en la espera del regreso del Esposo. ¡Que Dios sea bendecido para siempre!”, ha concluido.
La bendición de la torre de Jesús también en catalán y castellano
La bendición de la torre de Jesús era otro de los actos más esperados de la visita del Papa, seguramente el más singular. Aquí, León XIV también ha combinado las dos lenguas a partes iguales. Una vez acabada la inauguración de la torre, en la que el pontífice ha tenido unas palabras de recuerdo para el arquitecto de la Sagrada Familia, Antoni Gaudí, ha comenzado el espectáculo de luces i drones, acompañado de música, que ha dejado boquiabiertos a todos los feligreses que había en el exterior de la basílica.