El vicepresident, Oriol Junqueras, ha quitado hierro a la hipotética marcha de la sede social de empresas o bancos del territorio catalán ante la posibilidad de que el lunes el Parlament apruebe una declaración de independencia.

Junqueras respondía así al anuncio de que el consejo de administración del Banco Sabadell ha convocado una reunión extraordinaria este jueves para analizar el cambio de domicilio.

En una entrevista en La Sexta, ha asegurado que "vaticinios de este tipo se han hecho muchas veces y de momento no han pasado nunca", y ha aconsejado no analizar la realidad como si estuviéramos en el siglo XVIII y XIX, "porque el mundo no es así".

"Estamos en una economía abierta, usted puede trabajar con un banco que tenga la sede social en Australia o la sede operativa en los Estados Unidos o que tenga agencias repartidas por todo el mundo", ha explicado.

Desde el Govern no se esconde las incertidumbres que rodean a un proceso de este tipo y admiten que los mercados financieros son los primeros que reaccionan. En cualquier caso, también puntualizan que estas decisiones, que se adoptan en un primer momento, es posible que se acaben revirtiendo una vez la situación se estabilice.

La previsión del Departament d'Economia es que, en caso de que se apruebe la declaración de independencia, vaya acompañada de un despliegue normativo que aporte confianza a la sociedad y a los agentes económicos, entre los cuales, el sector financiero. El objetivo será dar continuidad al marco normativo europeo y dotar al país de las instituciones de regulación y supervisión financiera. De hecho, desde el ejecutivo catalán se recuerda que hace meses que se han desplegado los contactos con agentes económicos y organizaciones internacionales.

Por otra parte, fuentes del Departament d'Economia subrayan que "los depósitos de cualquier entidad financiera presente en Catalunya están garantizados", dado que todas ellas están sujetas a la supervisión del BCE y tienen acceso a su liquidez.