El juicio al exconseller de Interior Miquel Buch por designar presuntamente el mosso Lluís Escolà como a cargo de confianza para que escoltara al presidente en el exilio Carles Puigdemont se reanuda este jueves en la Audiencia de Barcelona. El juicio empezó hace dos semanas con tres jornadas los días 28, 29 y 30 junio, y quedan pendientes los interrogatorios a Buch y Escolà, el trámite de conclusiones finales (donde la Fiscalía puede ratificar o no la petición de condenas) y los informes finales. De momento, la Fiscalía pide condenar a Buch a seis años de prisión y 27 de inhabilitación por los presuntos delitos de malversación y prevaricación, y para Escolà, que había sido jefe operativo de la unidad de escoltas de presidencia durante el mandato de Puigdemont, pide cuatro años y medio de prisión y 23 de inhabilitación en calidad de cooperador necesario.
- Accidentada declaración de Puigdemont en el juicio a Buch: el interrogatorio se suspende a penas empezar
- El exnúmero 2 de Interior afirma que Buch nombra Escolà para saber qué pasaba en los Mossos, no por Puigdemont
- El investigador de los Mossos admite en el juicio que no hay ningún acuerdo de Buch y Puigdemont para su escolta
Finalizamos aquí el directo de ElNacional.cat de este jueves para hacer seguimiento a la última jornada del juicio al exconseller de Interior Miquel Buch y el exescolta de los mossos Lluís Escolà. Queda visto para sentencia.
El exconseller de Interior Miquel Buch ha negado este jueves que contratara un mosso de escuadra como asesor para que hiciera de forma encubierta de escolta del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont mientras estaba en el exilio. Además, ha asegurado que el sargento hizo el asesoramiento que le pedía entre agosto del 2018 y marzo del 2019 aunque fuera a distancia. Por su parte, Lluís Escolà ha negado que hiciera de escolta de Puigdemont, ya que no tenía las condiciones físicas, el equipo ni el material para hacerlo. La fiscalía ha confirmado su petición de penas contra Buch, que se enfrenta a seis años de prisión por prevaricación y malversación de fondos públicos, y contra Monaguillo, para quien pide cuatro años y medio de prisión como cooperador necesario.
El fiscal reclama 6 años de prisión al exconseller Buch por dar protección a Puigdemont: "Una persona fugada" | Por Mayte Piulachs ✍️
"El teniente fiscal Pedro Ariche ha pedido, este jueves, al tribunal de la sección 2.ª de la Audiencia de Barcelona que condene al exconseller de Interior Miquel Buch a 6 años de prisión y 27 de inhabilitación a cargo público al considerarlo autor de los delitos de malversación de fondos y de prevaricación"
Miquel Buch sostiene ante el tribunal que Puigdemont tenía derecho a escolta en el exilio, pero no le puso | Por Mayte Piulachs ✍️
"Visto para sentencia", concluye el juez. Finaliza aquí el juicio al exconseller Miquel Buch, acusado de prevaricación y malversación de fondos públicos por haber puesto presuntamente al exmosso Lluís Escolà como escolta de Carles Puigdemont en Waterloo y durante sus viajes fuera del Estado.
A diferencia de Buch, el exescolta acusado Lluís Escolà no aporta más declaraciones.
Miquel Buch ejerce su derecho a aportar unas últimas palabras al final del juicio y afirma que ha ejercido siempre su cargo de forma "honesta y legal" y que siempre ha servido al pueblo para el cual trabaja. "Nunca he dado ninguna orden de malgastar dinero público ni he hecho nada que pusiera en peligro las instituciones donde he ejercido responsabilidad", ha afirmado Buch. El exconseller acusa a los agentes de Mossos que han llevado la investigación y declararon ante el tribunal de "subjetividad, prejuicios, errores y mala fe".
La defensa de Escolà afirma que hizo informes de seguridad, como exigían las funciones de su cargo en Interior, aunque el peritaje del mossos considerara que estén mal hechos o sean "de chico de bachillerato", de forma que cumplió con las funciones establecidas. Elbal enarbola que la persecución de la vida privada y los viajes de un ciudadano "remite en otras épocas". Finaliza su exposición pidiendo una sentencia absolutoria.
Elbal considera que es una "incoherencia" que su cliente, Lluís Escolà, y el exconseller Buch, no tengan el mismo estatus de "cooperadores necesarios" que las otras 17 personas trabajadoras de la administración pública que participaron de alguna forma en los hechos que se juzgan, en la contratación de Escolà como asesores de seguridad de Interior.
La abogada de Lluís Escolà, Isabel Elbal, reprocha en la Fiscalía que no ha aportado un dato objetivo como extractas de tarjetas bancarias para sostener la ubicación de Escolà durante los viajes con Puigdemont.
La defensa de Monaguillo, Isabel Elbal, afirma que las fotografías donde aparece el exescolta de viaje con Puigdemont que aporta la fiscalía para sostener la acusación no son ciertas, porque son de medios digitales y que son muy interpretables, y no se puede confirmar que sean auténticas o un montaje. "Mi cliente ha declarado ahora y estaba de pie y podría parecer que estaba escoltando a alguien", ha alegado. Elbal considera que es irregular utilizar pruebas de "fuentes abiertas" de este tipo.
La abogada de Lluís Escolà, Isabel Elbal, muestra su rechazo al perfil que los mossos hicieron del exescolta acusado, que ante el tribunal lo calificaron de "afín al independentismo" y "amigo de Puigdemont". Elbal denuncia que los mossos que investigaron y testificaron hicieron una "persecución por mar, aire y tierra" a Escolà por "haber acompañado a Puigdemont" cuando salió del Estado. Y lo califica de una "persecución política", para incluir el perfil ideológico de su cliente. "Por mucho que nos digan que no se le juzga por acompañar al presidente Puigdemont, la realidad es que sí", ha afirmado. También considera que hay una "gran ausencia de pruebas" para inculpar a los acusados y que los tuits que la Fiscalía aporta son insuficientes.
La defensa de Buch considera que las pruebas aportadas por la Fiscalía son insuficientes para acreditar que el nombramiento de Escolà fuera para otra cosa que no fuera como asesor de seguridad. Acaba así su comparecencia y empieza la de la defensa de Lluís Escolà.
La abogada de Buch asegura que no hay delito de prevaricación porque el procedimiento administrativo que se ejecutó fue el estipulado legalmente para contratar cargos de confianza y que Escolà cumplió con sus funciones. Y que la única implicación de Buch en los hechos fue el nombramiento de Escolà como asesor.
La defensa de Buch asegura la renuncia de Escolà como asesor de seguridad de Interior después de siete meses en el cargo fue porque "no le gustó el trabajo", no porque el diputado en el Parlament Carlos Carrizosa (C's) hiciera una pregunta parlamentaria sobre la seguridad de Puigdemont en Bélgica.
La abogada de Buch saca validez a las críticas de los peritos sobre los informes que hizo Escolà como asesor de seguridad, que eran notas cortas, ya que era lo que el exconseller pedía, como él mismo ha afirmado antes: "No me gusta leer", por lo que eran "notas, no informes". También critica que los mossos que hicieron el peritaje afirmaron que parecían "un trabajo de bachillerato que suspendería" y lo considera fuera de lugar y un intento de descalificar a los acusados.
La defensa de Buch enarbola que los otros juicios previos que ha habido sobre la implicación de mossos en hechos relativos a acompañamiento en Puigdemont fuera del Estado han tenido todos sentencias absolutorias.
La abogada de Buch sostiene que la única implicación del exconseller en relación con los derechos de Puigdemont a tener seguridad como expresidente, fue enviar una carta al ministro del Interior, Grande-Marlaska, afirmando que consideraba que Puigdemont debería tenerla, ante la negativa del Ministerio.
La defensa de Buch asegura que el exconseller tenía en ejercicio de su cargo derecho a nombrar cargos de confianza sin ningún requisito o mérito exigido, y que escogió de forma legítima a Lluís Escolà. También reitera que no hubo ninguna creación de plaza por Escolà, sino que el procedimiento administrativo implica modificar las funciones de plazas ya existentes para hacerlas a medida del cargo requerido, y que, por lo tanto, no va ninguna dotación presupuestaria extra para contratarlo.
La abogada de Buch considera que las declaraciones de algunos mossos que testificaron a lo largo del juicio no tenían objetividad e imparcialidad, en tanto que aportaron muchas "deducciones" propias, cosa que supuestamente el tribunal descarta tener en cuenta, conjuntamente con las opiniones.
La abogada de Miquel Buch, Judit Gené, descarta la validez jurídica de los mensajes en redes y afirmaciones "políticas" que ha podido hacer el exescolta Lluís Escolà y que la fiscalía ha aportado. La jurista también reprocha al tribunal que los testimonios que han comparecido durante el juicio han sido mayoritariamente los solicitados por la acusación.
Se reanuda la jornada de este jueves del juicio a Miquel Buch y Lluís Escolà por malversación y prevaricación al haber puesto, presuntamente, servicio de escolta en Puigdemont fuera del Estado.
El fiscal concluye al solicitar sentencia condenatoria contra Miquel Buch y Lluís Escolà en tanto que voz indicios de delitos penales en la exposición de los hechos constatados. Finaliza así el simposio del ministerio fiscal y el tribunal comunica un descanso de unos minutos.
El fiscal remite a la negativa del Tribunal Supremo de revisar la pena de malversación por el 1-O como ejemplo a aplicar en el caso que se juzga sobre Miquel Buch y Lluís Escolà. Considera, además, que no hay atenuantes ni agravantes aplicables. La acusación también considera que se tiene que aplicar a Escolà la misma pena que a Buch, y no como colaborador necesario, ya que el exescolta es también un funcionario público, sargento del cuerpo de Mossos, y tendría que dar ejemplo.
El fiscal asegura que la contratación de Lluís Escolà fue formalmente correcto de acuerdo con el procedimiento administrativo y el nombramiento de cargos de confianza, como han apuntado las defensas, pero que el hecho que "sobrepasa la legalidad es la finalidad última" para la cual se hizo, que son, asegura, las tareas de seguridad por Carles Puigdemont.
El fiscal afirma que lo que Escolà hacía no era ir a Waterloo a visitar a Puigdemont, sino acompañar al expresidente a las Islas Feroe, Suiza y otros países que visitó.
El fiscal afirma que, a pesar de la enfermedad que sufre Lluís Escolà en la espalda, todas las fotografías con Puigdemont durante los viajes apuntan a que estaba haciendo tareas de vigilancia, "cosa que puede hacer perfectamente".
El ministerio fiscal niega el testimonio de la mujer de Escolà, que aseguró que la visita de París hacia Waterloo para ver Puigdemont fue improvisada cuando ya estaban en Francia, ya que, asegura el fiscal, ya habían comprado los billetes hacia Bélgica previamente al viaje a París, por el cual ya estaba todo planeado.
El fiscal indica los 18 desplazamientos fuera del Estado que hizo el exescolta Lluís Escolà y afirma que todo apunta a que iba a proporcionar "la debida protección y custodia" de Carles Puigdemont y vigilar su residencia en Waterloo. También cita el libro de memorias de Puigdemont, donde éste admite el servicio de vigilancia a su persona y a su domicilio.
El fiscal asegura que, aunque en caso de que Escolà hubiera hecho "mil informes" durante el ejercicio del cargo como asesor de Buch, no es la cuestión que se le juzga, sino la malversación de fondos por haber sido igualmente escolta de Puigdemont en Bélgica.
El ministerio fiscal asegura que no consta ningún teléfono móvil de Lluís Escolà como asesor de seguridad de Interior, que no tenía reuniones, citas ni actividad constatable. Y afirma que no hay ninguna fotografía del asesor con el conseller Buch, "mientras que tiene muchas con Puigdemont".
El fiscal ve que el nombramiento de Escolà como asesor de seguridad de Interior compete solo al conseller Buch, y que "no es una responsabilidad colectiva" en la cual hayan participado otros funcionarios del departamento que hayan sido un filtro para la ocupación de la plaza,
El fiscal asegura que en este juicio no se está acusando Lluís Escolà por haber ayudado a Puigdemont a salir del país y afirma que es "innegable" que en torno a Puigdemont hay un dispositivo de seguridad, y que no necesariamente deben estar armados, ya que los escoltas no siempre lo están en ejercicio de sus funciones. El fiscal afirma que este servicio de seguridad en Puigdemont lo ofrecen funcionarios públicos, mossos o policías locales, y que "no es un secreto", ya que cuando el expresidente fue detenido en Alemania, iba acompañado de dos mossos de escuadra.
Procede la Fiscalía a exponer su escrito final de acusación.
La abogada de Miquel Buch, Judit Gené, expone sus conclusiones después de los testimonios y afirma que no ve delito, que en todo caso tiene que aplicarse todo atenuante y que se remite a la declaración fáctica expresada ya en el escrito que se envió al tribunal.
Finaliza el testimonio del exescolta acusado Lluís Escolà, que se ha acogido a su derecho a solo contestar las preguntas de su abogada.
Escolà afirma que aceptó el cargo como asesor de seguridad en el gabinete de Interior de Buch por la enfermedad que sufre en la espalda, que, asegura, no le permite hacer tareas físicas como escolta. El exescolta afirma que sus viajes no eran incompatibles con su trabajo en Interior, a pesar de la disponibilidad que tiene que tener un cargo de confianza, porque consistía solo en "charlar". Escolà también confirma que iba con regularidad a la sede de Interior a trabajar y a hacer informes.
Lluís Escolà niega que cuando Carles Puigdemont se marchó fuera del país lo acompañara en régimen de escolta, si no que fue a título personal por una petición del propio Puigdemont, con el cual tiene amistad. "No tenía las herramientas, ni el equipo, ni mis condiciones físicas para hacer de escolta", ha afirmado.
Escolà explica que como sargento del cuerpo de Mossos fue jefe del dispositivo de escoltas de los expresidentes Pujol, Maragall, Mas y Puigdemont.
El acusado Lluís Escolà se acoge a su derecho a contestar solo a las preguntas de su abogada y no a las de la Fiscalía
Finaliza el testimonio del exconseller Miquel Buch y se levanta para testificar al otro acusado, el exescolta Lluís Escolà
Según el exconseller, su siguiente asesor de seguridad después de Lluís Escolà fue del mundo privado y no un mosso, porque "no querían tener relación con políticos porque quedan marcados en el cuerpo cuando vuelven", aunque afirma que fue su intención inicial para sustituir a Escolà.
Buch asegura que Escolà no tenía ninguna prerrogativa, trato, horario o condiciones especiales diferenciadas de los otros asesores de su conselleria.
El exconseller Buch niega que hubiera pedido ninguna dotación especial para pagar a Lluís Escolà como asesor de seguridad y asegura que todo el dinero público que se gestiona en la Administración está fiscalizado por muchas personas.
Miquel Buch afirma que Lluís Escolà es una persona "más de acción" y que este es el motivo por el cual piensa que dejó su cargo como asesor de seguridad de su equipo de Interior.
Buch afirma que no es "un negrero" y que, por lo tanto, sus asesores y cargos de confianza al frente de la Conselleria de Interior tenían vacaciones, a pesar de la disponibilidad en todo momento que deben tener este tipo de cargos "por el país".
Miquel Buch afirma que no gestionaba sus redes sociales, sino que lo hacía su equipo por "seguridad mental", de forma que no identifica los mensajes en redes que puso el exescolta Lluís Escolà sobre sus viajes a Bélgica y las visitas a Puigdemont.
El exconseller de Interior Miquel Buch, sobre si conocía los recurrentes viajes del exescolta Lluís Escolà: "No acostumbro a preguntar coordenadas, de donde está la gente". Buch afirma que quizás alguna vez le había comentado que se iba de viaje, pero dice que nunca le dijo que iba a ver en Carles Puigdemont.

Buch asegura que siempre que ha ido a Waterloo a visitar a Carles Puigdemont siempre había "mucha gente" en casa del expresidente. Y afirma que no puede garantizar si vio a Lluís Escolà allí alguna vez.
Miquel Buch asegura que él siempre opta por rodearse "de los mejores" y cita, entre otros miembros de su equipo cuando fue conseller de Interior, a Lluís Escolà como asesor de seguridad.
Miquel Buch niega cualquier relación previa con el exescolta Lluís Escolà, más allá de saber quién era por sus cargos en el cuerpo de los Mossos.
Buch asegura que la contratación de Lluís Escolà como asesor de seguridad de Interior surgió a partir de la voluntad de encontrar una figura que conociera bien los Mossos, por la situación "delicada" que vivía el cuerpo policial después de los atentados del 17-A y el 1-O.
El exconseller Miquel Buch niega cualquier relación entre la contratación del escolta de los Mossos Lluís Escolà como asesor de seguridad de Interior y los servicios habilitados en Carles Puigdemont en régimen de expresidente
Buch afirma que "nunca, en ningún momento", habló sobre el servicio de escoltas con Carles Puigdemont.
El exconseller de Interior Miquel Buch asegura que se hicieron los trámites correspondientes para habilitar para Carles Puigdemont el servicio que tienen todos los expresidentes y que el gobierno estatal se negó, en tanto que el expresidente ya estaba en Bélgica
🔴 Empieza a testificar el exconseller Miquel Buch, que responde a las preguntas de la Fiscalía
El exconseller de Interior Miquel Buch ya ha llegado también a los juzgados del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) para la jornada de este jueves del juicio en el cual testifica como acusado por los presuntos delitos de malversación y prevaricación

De momento, la Fiscalía pide condenar a Buch a seis años de prisión y 27 de inhabilitación por los presuntos delitos de malversación y prevaricación, y para Escolà, que había sido jefe operativo de la unidad de escoltas de presidencia durante el mandato de Puigdemont, pide cuatro años y medio de cárcel y 23 de inhabilitación en calidad de cooperador necesario
Por su parte, la entonces directora general de Función Pública de la Generalitat, Pilar Sorribas, que contó al tribunal que la propuesta de puesto de trabajo para Escolà en Interior era correcta, por lo que no hicieron "ninguna objeción", y aclaró que el nombramiento no supuso aumentar la plantilla o el presupuesto asignado a Interior, porque se compensó con dos plazas que estaban vacantes.
Isabel Elbal, abogada del mossos Lluís Escolà, también está ya en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya:

Lluís Escolà ya ha llegado al TSJC:

También testificó el entonces director de la División de Investigación Criminal (DIC) de Mossos, Toni Rodríguez, que fue el jefe de la investigación del cuerpo sobre Escolà, contó que no encontraron irregularidades formales en su nombramiento como asesor de Buch.
Carles Puigdemont declaró hace unos días por videoconferencia desde un juzgado belga, afirmó que nunca ha pedido un servicio de protección que no sea el previsto por la ley de expresidentes, y dijo sobre Escolà: "Le he visto sacrificar su vida privada incluso para poderme acompañar en momentos en que las autoridades españolas negligían en su deber de garantizar mi protección"
✍️ Lee aquí la crónica de la accidentada declaración de Puigdemont en el juicio a Buch. Por Marta Lasalas
En la sesión del 30 de junio, declaró Puigdemont, pero lo hizo en una jornada accidentada: el interrogatorio se tuvo que suspender solo empezar por los problemas con el sonido y la falta de un intérprete.
El exnúmero 2 de Interior afirma que Buch nombra a Escolà para saber qué pasa en los Mossos, no por Puigdemont | ✍️ Por Mayte Piulachs
En la segunda jornada de este juicio contra Buch, el exsecretario general del Departament de Interior, Brauli Duart, negó que Escolà fuese contratado para hacer de escolta al president Puigdemont y declaró que Buch le nombró asesor para saber qué pasaba en el cuerpo de los Mossos d'Esquadra "tensionado y con muchos mossos investigados por el 1-O".
El investigador de los Mossos admite en el juicio que no hay ningún acuerdo de Buch y Puigdemont para su escolta | ✍️ Por Mayte Piulachs
En la primera sesión del juicio, el intendente de los Mossos Antoni Rodríguez, que fue el instructor de la investigación al exconseller de Interior y al agente Escolà, admitió que la contratación de Escolà como asesor de Buch fue legal y que no encontraron ningún acuerdo entre Buch y Puigdemont para que Escolà le hiciera de escolta en Waterloo.
Este jueves se celebra la última sesión del juicio contra Buch. Primero declararán como investigados el exconseller y Escolà, y después el fiscal y las defensas expondrán sus informes.
La Fiscalía pide para Buch seis años de prisión y 27 de inhabilitación por los presuntos delitos de malversación y prevaricación, y para Lluís Escolà, que había sido jefe operativo de la unidad de escoltas de presidencia durante el mandato de Puigdemont, pide cuatro años y medio de prisión y 23 de inhabilitación en calidad de cooperador necesario. Este jueves se sabrá si se mantiene esta petición o no.
Buenos días, este jueves se reanuda en la Audiencia de Barcelona el juicio contra el exconseller de Interior Miquel Buch por poner escorta a Carles Puigdemont. Un juicio que empezó hace dos semanas con tres jornadas los días 28, 29 y 30 junio.