Irán pone a Barron Trump en el punto de mira: el vídeo que alarma al Servicio Secreto de EE. UU.

Primero fue Donald Trump. Después, Melania. Y ahora la propaganda iraní ha puesto directamente el foco sobre Barron Trump, el hijo pequeño del presidente de Estados Unidos. Un vídeo de unos tres minutos emitido por la televisión estatal de Irán plantea abiertamente cómo podría ser asesinado el joven de 20 años, asegura que sus movimientos han sido vigilados y habla de una supuesta recompensa de 10 millones de dólares por matarlo. La amenaza ha sido lo suficientemente explícita para que el Servicio Secreto estadounidense confirme que está al corriente y que la está examinando. La pieza comienza con un mensaje difícil de interpretar como una simple provocación retórica: "¿Dónde matar a Barron Trump?". Otras versiones de la pieza difundidas por medios iraníes utilizan una formulación todavía más directa: "¿Dónde y cómo deberíamos matar a Barron Trump?". El vídeo fue emitido por el Canal 3 de la televisión estatal iraní y difundido también por medios vinculados a los Guardianes de la Revolución, el poderoso cuerpo militar e ideológico del régimen.

Algunos medios explican que no han podido localizar el original en las plataformas de Channel 3, pero sí una copia difundida en X por el periodista iraní en el exilio Niyak Ghorbani. El vídeo analiza posibles vías para llegar hasta Barron Trump y habla de una supuesta recompensa de 10 millones de dólares por asesinarlo. El vídeo pretende demostrar que sus autores conocen la vida cotidiana de Barron. Muestra imágenes y recreaciones relacionadas con lugares que frecuenta, los vehículos que lo escoltan y el despliegue del Servicio Secreto, y sostiene que sus movimientos están "totalmente vigilados". Por motivos evidentes, algunos medios estadounidenses han evitado reproducir los detalles sobre estos lugares.

La propaganda va incluso más allá y asegura que una mujer habría conseguido superar los controles de seguridad, reunirse privadamente con Barron y proporcionar información a los responsables del vídeo. También afirma que el hijo del presidente se comunica fuera del alcance de sus escoltas mediante plataformas de videojuegos. Ninguna de estas afirmaciones ha podido ser verificada independientemente, como advierte Euronews. Tampoco hay pruebas independientes de que exista realmente la recompensa de 10 millones de dólares anunciada en la pieza.

"Hay muchos que esperan los 10 millones"

El tramo final es probablemente el más inquietante. Según la traducción recogida por Iran International, el narrador asegura que hay personas "impacientes" por cobrar los 10 millones de dólares asociados a la operación contra Barron. La televisión iraní no explica claramente quién ofrece este dinero, en qué condiciones ni si detrás de la oferta hay alguna institución oficial. Esta distinción es relevante. Una cosa es que un medio estatal difunda una amenaza y otra que exista una orden oficial del gobierno iraní para asesinar a Barron Trump. De momento no hay pruebas públicas de esta segunda posibilidad. Pero el hecho de que el contenido se haya emitido por la televisión estatal y circule en medios próximos a los Guardianes de la Revolución explica que Washington no lo trate simplemente como una provocación en las redes. "El Servicio Secreto de Estados Unidos está al corriente del vídeo e investiga cualquier cosa que pueda ser percibida como una amenaza contra las personas que protegemos", ha asegurado su portavoz, Nate Herring. La agencia evita dar más detalles con el argumento de que no comenta cuestiones de inteligencia relacionadas con la protección de la familia presidencial.

Barron ya había sido advertido: "Espéranos"

El vídeo tampoco aparece de la nada. Barron Trump ya había sido amenazado explícitamente hace solo unas semanas. A finales de julio, la agencia Tasnim, vinculada a los Guardianes de la Revolución, publicó una pieza dedicada a Melania Trump que señalaba supuestas vulnerabilidades en su protección y sugería lugares donde podría ser atacada. El vídeo acababa con un mensaje dirigido al hijo del presidente: "Barron Trump, espéranos".

Aquel contenido llegaba a presentar los hábitos y los gustos personales de la primera dama como una posible "debilidad" que podría ser explotada por atacantes. Ahora, menos de un mes después, Barron ya no es una amenaza añadida al final de un vídeo sobre su madre: es el protagonista de toda la pieza. La CNN cita una fuente federal estadounidense que interpreta estos vídeos como parte de una campaña iraní más amplia contra Trump y su familia, intensificada durante la guerra. Según esta fuente, varios contenidos han incorporado información sobre movimientos de miembros de la familia presidencial y posibles maneras de atacarlos.

De la venganza contra Trump a la familia

La hostilidad iraní contra Trump tiene un antecedente muy anterior a la actual guerra: el asesinato en enero de 2020 del general Qasem Soleimani, comandante de la fuerza Al-Quds de los Guardianes de la Revolución, en un ataque estadounidense ordenado por el mismo Trump. Teherán prometió entonces una "venganza severa", y desde entonces se han sucedido las amenazas contra el actual presidente estadounidense. La retórica se disparó, sin embargo, después del inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero y de la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, y de otros dirigentes políticos y militares en los ataques estadounidenses e israelíes. Irán International señala que las llamadas a la venganza se han convertido desde entonces en una parte recurrente del discurso de los sectores más duros del régimen. La propaganda ha llegado también a las calles de Teherán. Este verano se instaló en la plaza de la Revolución Islámica una gran imagen de Donald Trump representado dentro de un ataúd, acompañada del mensaje en inglés "Mataremos a Trump".

El propio Trump ha asegurado que es el "número uno de la lista de objetivos" de Irán. Y las inquietudes de Washington no proceden solo de vídeos propagandísticos. Reuters reveló este agosto que Estados Unidos había recibido durante el último año varios avisos israelíes sobre presuntos planes iraníes para asesinarlo. Un precedente reciente ayuda a entender hasta qué punto Washington se toma en serio las amenazas iraníes contra Trump. El 8 de julio, al acabar la cumbre de la OTAN en Ankara, el presidente estadounidense abandonó Turquía en secreto en un avión militar alternativo después de que los servicios de seguridad recibieran una alerta sobre un posible complot iraní para asesinarlo. La operación, revelada por The Washington Post, fue especialmente sofisticada: Trump subió públicamente al Air Force One, pero luego salió oculto en un vehículo de catering y fue trasladado a otra aeronave, mientras el avión presidencial despegaba con periodistas y parte del personal a bordo, convertido de facto en un señuelo. 

El salto cualitativo del nuevo vídeo es, precisamente, este: la venganza ya no se presenta solo contra el presidente que dirige la guerra, sino contra su círculo familiar más inmediato. Y Barron Trump, que hasta ahora se había mantenido mucho más alejado de la política que sus hermanos mayores, ha pasado de ser una figura casi privada a aparecer representado por la propaganda iraní como un objetivo.