El eurodiputado de los Comuns, Jaume Asens, se ha enfrentado a uno de los momentos más difíciles de su vida y se ha decidido a explicar su experiencia, al día siguiente de hacer público que ha recibido el riñón de su madre en un trasplante del que se está recuperando y después de recibir el alta hospitalaria. En una publicación en Instagram, Asens revelaba que ha pasado unos días “difíciles” y que de momento “todo evoluciona bien”, aunque sigue “con anemia y las defensas muy bajas, pero avanzando poco a poco” y con la inquietud de la espera de “comprobar cómo responde el cuerpo y si aparece algún rechazo”. El diputado del Parlamento Europeo compartió una larga publicación en sus redes sociales, postrado en la cama del Clínic de Barcelona, en la que reflexionaba sobre dos certezas a las que se ha enfrentado “de forma radical” y que “a menudo olvidamos”. Se refería Asens “a la fragilidad de la vida y la importancia irrenunciable de la sanidad pública”, a la que alababa. “He visto de cerca la profesionalidad, la dedicación y la humanidad de quienes la sostienen cada día. No es una abstracción: son vidas cuidando vidas”. Esta mañana en Catalunya Ràdio ha dado más detalles en el programa de Ricard Ustrell, donde ha explicado que hacía "unos nueve o diez años" que estaba enfermo, desde los tiempos en que fue teniente de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona, pero que no quiso hacerlo público por respeto a su vida privada y personal. “Tuve algún momento especialmente duro en el pasado, después me recuperé, pero finalmente he llegado a este escenario del trasplante de riñón. Si lo he hecho público es por el agradecimiento que siento hacia el equipo médico del Clínic, del doctor Campistrol y toda la gente que forma parte de la sanidad pública catalana, a su profesionalidad, su entrega y su humanidad, y que sostiene nuestra sanidad cada día. Cuando sales del pozo, sientes un profundo agradecimiento”, afirmó.
En la larga publicación en las redes que compartió el día anterior, el eurodiputado reflexionaba sobre la incertidumbre de la condición de enfermo, porque “la enfermedad es una experiencia extraña y perturbadora” que obliga a dar un paso al lado de la vida. “Quedas en suspenso, atravesado por la espera, por la incertidumbre”, palabras que ha repetido esta mañana durante la entrevista. Es en este umbral, afirma Asens, que “uno toma conciencia de algo esencial: la vida no es invulnerable ni está garantizada. Y, sin embargo, también descubres que incluso en la fragilidad hay una forma de resistencia. Que el cuerpo lucha, pero que también importa cómo decidimos habitar lo que nos sucede”. El político catalán, que es abogado penalista especializado en derechos humanos, y que ha dedicado buena parte de su carrera a la defensa de los movimientos sociales antes de entrar en política como concejal y tercer teniente de alcaldía en el Ayuntamiento de Barcelona con Barcelona en Comú, ligó su enfermedad al sufrimiento ajeno y al compromiso de implicarse con quienes lo viven. “No elegimos la enfermedad, pero sí que podemos intentar comprender qué nos revela. Quizás no se trata de negar el sufrimiento, sino de mirarlo sin rendirse. De sostenerse, incluso allí. Y desde aquí, también, tomar partido: no olvidar a quienes viven esta fragilidad en condiciones extremas, en Palestina, Siria, Líbano, Irán y tantos otros lugares atravesados por la violencia y la lógica de un orden internacional que normaliza el dolor de unos mientras protege el privilegio de otros”. Un sufrimiento que denuncia con nombres y apellidos. “Un orden que hoy encarnan, sin disimular, Trump y Netanyahu con Europa de comparsa”.
Asens ha atendido la llamada de Catalunya Ràdio mientras esperaba turno esta mañana en el Clínic para hacerse un análisis de sangre. Ha explicado que durante estos años ha vivido la enfermedad en silencio por decisión propia, y que lo superó en un primer momento “gracias a una vida muy saludable, con una dieta muy estricta, que es lo que hizo que superara el primer ingreso, mientras era teniente de alcaldía del Ayuntamiento y estuvo de baja unos meses”. Asens ha contado que hubo gente que percibió un cambio en su aspecto enfermizo, pero “no di ninguna explicación porque formaba parte de mi vida personal”. Además de darse cuenta de la importancia de cuidarse, el eurodiputado también experimentó cambios en la manera “de entender las relaciones humanas, de entender la vida. Hay ciertos valores que es fácil que surjan cuando estás en una situación así”.
Ustrell ha acabado la entrevista preguntándole por los hechos que condicionan las relaciones en la política, como las situaciones de acoso que vivieron este miércoles la diputada de Junts Marta Madrenas en Madrid o la mujer de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, a manos del conocido agitador ultra Vito Quiles. “Son hechos condenables, vayan dirigidos contra quien vayan. Es una prueba evidente del clima que está imponiendo la extrema derecha en Madrid, un clima de acoso que nos recuerda a otras épocas y que es muy peligroso, porque cuando se traspasan fronteras es fácil que las cosas vayan a peor. Si no le ponemos freno, irá a más, y lo grave es que Vito Quiles tiene el amparo de Ayuso, y está a sueldo del Partido Popular y de Vox”.
