A pocos metros de una fosa común, donde están enterradas 123 víctimas de la represión franquista, un acto franquista. La Subdelegación del Gobierno español en Córdoba y el Ayuntamiento de Lucena, gobernado por el PSOE, autorizaron este martes un acto de homenaje al dictador en el cementerio de esta localidad, donde se están llevando los trabajos de exhumación de una fosa. Según los testigos presentes consultados por Público, el homenaje empezó a las 17:30 y acudieron "unas 15 personas". Ofrendaron una corona a la Cruz de los Caídos del cementerio de Nuestra Señora de Araceli.
El acto, convocado por Fuerza Nueva de Andalucía, quería "conmemorar el aniversario de la muerte de Franco y el fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera". Los asistentes llevaban banderas e insignias con simbología fascista. La Dirección General de Memoria Historia de la Junta de Andalucía ha confirmado que la semana pasada se iniciaron las excavaciones para localizar los restos en la fosa. No coincidieron con los técnicos que trabajan en la exhumación porque estaba anocheciendo y ya no estaban.
Desde el ayuntamiento de Lucena han confirmado a Público que permitieron el homenaje franquista. "Desconozco si este tipo de actos vulnera la Ley de memoria Histórica. Quizás deberíamos dotarnos de una Ley de memoria más amplia para evitar que estos homenajes franquistas puedan seguir celebrándose", asegura Francisco Adame, delegado de Seguridad Ciudadana del consistorio. Adame critica que la Subdelegación del Gobierno español se haya "lavado las manos" y "puesto de perfil".
Un monolito recuerda a las 123 víctimas mortales de este municipio cordobés, en aquel momento casi todos sus habitantes. Este monumento "sirve de lugar de memoria a las familias del pueblo que acuden para recordar y honrar a sus difuntos, rezar y llevarles flores", según el historiador Arcángel Bedmar, autor del libro República, guerra y represión. Lucena 1931-1939.
No es el primer episodio así en Lucena. En 2015, fue autorizado otro homenaje de Fuerza Nueva a Franco, bajo el lema "fieles al 18 de julio". El acto acabó con una caravana de coches por las calles del municipio con banderas franquistas y falangistas y vivas al dictador.