El primer gestor bancario de los Pujol en Andorra,Josep Pallerola, ha asegurado este miércoles en el juicio en la Audiencia Nacional que el president Jordi Pujol no era el titular de la cuenta en la Banca Reig que se abrió el año 2000 con unos 307 millones de pesetas (1,8 millones de euros), sino su hijo mayor, Jordi Pujol Ferrusola. Pallerola, que gestionó las cuentas de la familia hasta el 2001, ha explicado que el primogénito de Pujol se estaba separando de su mujer y, como ella sabía que tenía más activos y le reclamaba, ideó una manera para zafarse. Pujol Júnior le aportó en 2001 un manuscrito del president Pujol en el cual aseguraba que la cuenta 63.810, con los 307 millones, era suya y, si moría, pasara a su mujer Marta Ferrusola, traspasada el 2024. Pallerola, que ha explicado que la familia le llamaba “mossèn” porque se le parecía, ha confesado que le “sorprendió” el escrito del president Pujol para ayudar a su hijo. Hacienda cifró en 885.651 euros el fraude fiscal del president por los fondos de esta cuenta, que fue vaciada mediante reintegros en efectivo, pero finalmente lo consideró prescrito.

 

 

En su declaración, Pallerola también ha asegurado que hacia 1992 fue la primera vez que Jordi Pujol Ferrusola le trajo dinero en efectivo y le dijo que provenía “de una herencia del abuelo Florenci”, afirmación que confirma la tesis de la defensa, frente a la de la Fiscalía Anticorrupción que indica que son dinero de comisiones ilegales de empresarios, a pesar de ninguna evidencia clara. Este dinero —unos 5.000 millones de pesetas (30 millones de euros), según la policía y rebajado a 8 millones por la defensa— se puso en la cuenta madre, con el número 84.800. Por estos hechos, la Fiscalía pide nueve años de prisión para el president Pujol y de entre 8 y 29 años para los siete hijos.

 

 

Gestión separada entre hermanos

El gestor bancario también ha manifestado que poco tiempo después la madre, Marta Ferrusola, y los siete hermanos abrieron cuentas separadas y hacían una gestión independiente, a preguntas del abogado de la familia, Cristóbal Martell. Esta afirmación es clave para desmontar la acusación de asociación ilícita, que mantiene Anticorrupción, que asegura que actuaban coordinados y recibían transferencias iguales y el mismo día. El sucesor de Pallerola en la gestión de las cuentas de los Pujol, Joan Jové, ha ratificado esta gestión individual.  Marta Pallerola, hija del primer gestor y que trabajaba en la Banca Privada de Andorra (BPA), donde los Pujol derivaron su dinero en 2010, también ha ratificado que los hermanos hacían una gestión separada de su dinero e inversiones. Oriol Pujol Ferrusola liquidó su cuenta y ya no fue a la BPA.

Dinero para las amantes

Pallerola, con una declaración sincera y espontánea, ha explicado que en los años 90 no había tantos controles, que las entidades bancarias andorranas solo controlaban que el dinero no proviniera de la venta de droga, armas o del terrorismo. Incluso, que se podían hacer escritos para dejar el dinero a “amantes”, y no a los hijos o la familia.

También ha restado importancia al hecho de que algunos clientes de Banca Reig o Andbank hubieran recibido supuestamente millones en transferencias de Jordi Pujol Ferrusola, tal como han declarado en el juicio. “En 50 años en la banca, nunca he recibido una queja o denuncia de que les faltara dinero”, ha afirmado Pallerola. Ha explicado el “sistema de compensaciones”, en el cual se dejaba dinero entre clientes, o “la carta chófer, donde algún cliente podía enviar a otro a recoger dinero en efectivo a la entidad andorrana. El profesional, ahora jubilado, ha explicado que se deberían analizar las transferencias entre las cuentas bancarias supuestamente implicadas, la que recibe el dinero y las que lo envían, hecho no realizado por la policía española, que solo ha analizado las cuentas de los Pujol.

En la sesión de este miércoles, también ha declarado Higini Cierco, propietario de la Banca Privada de Andorra (BPA), que ha asegurado que la policía patriótica del PP lo coaccionó para obtener datos bancarios de los Pujol, y si las familias de Mas y Junqueras tenían cuentas en Andorra. También ha atribuido a la operación Catalunya, protagonizada por estos policías, la causa del cierre de la entidad en marzo de 2015, tal como también explicó en la Audiencia Nacional el ex CEO de la BPA, Joan Pau Miquel.