Alberto Núñez Feijóo quiere que Felipe VI vaya a Ceuta. Y considera que, después de la crisis migratoria que ha sacudido la ciudad autónoma, es el Gobierno de Pedro Sánchez quien debe facilitar que esta visita se produzca. El líder del PP asegura estar "convencido" de que el Rey también quiere hacer el viaje y ha reclamado al Ejecutivo que lo "autorice", en un momento especialmente delicado de las relaciones con Marruecos y después de que Rabat haya vuelto a reivindicar la soberanía sobre Ceuta y Melilla. "Estoy convencido de que el Rey quiere ir a Ceuta y lo hará cuando el gobierno de España autorice este desplazamiento", ha afirmado Feijóo en una entrevista en Europa Press. Para el jefe de la oposición, la magnitud de la crisis —que define como "humanitaria, de salud pública y de orden público"— hace especialmente pertinente la presencia del jefe del Estado. Feijóo sitúa, de esta manera, la figura de Felipe VI en el centro de la batalla política abierta por Ceuta, en un momento en que el PP acusa a Sánchez de haber reaccionado tarde ante la entrada masiva de migrantes y de mantener una política excesivamente complaciente con Rabat.
Un viaje que tendría una enorme carga política
Una visita del rey a Ceuta no sería un desplazamiento institucional cualquiera. Tendría una fortísima carga simbólica, sobre todo después de que el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, haya vuelto a reclamar un "histórico y geográfico" de Marruecos sobre Ceuta y Melilla y haya propuesto crear una comisión bilateral para negociar su futuro y su eventual "retorno" a Marruecos. Precisamente por eso Feijóo defiende que Felipe VI debe ir en calidad de jefe del Estado. Según el líder popular, entre las funciones constitucionales del monarca está la de simbolizar la unidad y permanencia del Estado y, en este contexto, considera que su presencia tendría un valor especial en defensa de la soberanía española.
El dirigente del PP ha recordado también la reunión que Felipe VI mantuvo a principios de agosto en Marivent con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. Después de aquel encuentro, Vivas dio a entender que el monarca tenía voluntad de visitar la ciudad cuando las circunstancias y el Govern lo permitieran. Feijóo interpreta aquellas palabras como una pista inequívoca: "Estoy convencido de que el rey quiere ir a Ceuta".
Felipe VI todavía no ha ido como rey
La petición del líder popular tiene todavía más simbolismo porque Felipe VI no ha visitado oficialmente Ceuta desde que fue proclamado rey en 2014. La última gran visita institucional de la Corona a las dos ciudades autónomas se remonta a noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I y Sofía viajaron a Ceuta y Melilla durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Aquel desplazamiento provocó una grave crisis diplomática con Marruecos. Rabat consideró la visita una provocación y llegó a llamar temporalmente a consultas a su embajador en Madrid.
Casi dos décadas después, una visita de Felipe VI se produciría en un contexto todavía más sensible: después de una entrada masiva de migrantes, con las relaciones hispanomarroquíes bajo sospecha política y con un miembro del gobierno marroquí volviendo a poner abiertamente sobre la mesa la soberanía de Ceuta y Melilla.
Feijóo: "Marruecos o consintió o alentó la invasión"
El líder del PP ha ido mucho más allá de la cuestión de la visita real y ha lanzado una acusación directa contra Rabat. "Lo que está claro es que Marruecos o consintió o alentó la invasión", ha asegurado en referencia a la entrada masiva de migrantes del 30 y 31 de julio. Feijóo evita afirmar que hubiera una complicidad directa entre Rabat y el Gobierno, porque considera que esto sería "gravísimo", pero sí que acusa al Ejecutivo de Sánchez de "indolencia" e "incompetencia". Según el presidente del PP, un gobierno popular habría utilizado inmediatamente la información del CNI, la Policía y la Guardia Civil para contactar con las autoridades marroquíes e intentar impedir la avalancha migratoria. "Todavía hoy no sabemos por qué se produjo y consintió esta invasión", ha denunciado.
Una relación con Rabat que el PP considera opaca
Feijóo mantiene que España necesita una relación de "vecindad y amistad" con Marruecos, pero insiste en que esta relación solo puede funcionar si hay "reciprocidad, lealtad y respeto". "No podemos aceptar ni amenazas ni chantajes, ni de Marruecos ni de nadie", ha advertido. El líder popular considera que hay demasiadas incógnitas sobre las relaciones entre Sánchez y Rabat y vuelve a poner el foco en lo que califica de "diplomacia oculta" del presidente español con el reino alauita. Su acusación más dura es que Sánchez "se comporta más como un súbdito de Marruecos que como el presidente del Gobierno de España". Feijóo también recrimina al Ejecutivo que haya reaccionado con dureza contra otros socios europeos durante esta crisis y, en cambio, no haya adoptado una actitud similar con Rabat.
Una declaración "sin fisuras" sobre Ceuta y Melilla
La nueva reivindicación territorial formulada por el ministro marroquí Ouahbi también le ha servido a Feijóo para exigir a Sánchez una respuesta política conjunta de todos los partidos. El líder del PP considera que el presidente español debería haber convocado a las fuerzas parlamentarias para aprobar una declaración "unánime" y "sin fisuras" en defensa de la integridad territorial y la soberanía de España. "¡El presidente del Gobierno de España debería haber citado a todos los partidos políticos para hacer una declaración unánime, sin fisuras, en defensa de la unidad territorial de España y de nuestra soberanía!", ha afirmado.
La propuesta llega pocas horas después de que el Gobierno trasladara diplomáticamente a Marruecos su rechazo "taxativo" a cualquier reclamación sobre las dos ciudades y recordara que Ceuta y Melilla son españolas y forman parte de la Unión Europea.
El Sáhara vuelve a aparecer en el trasfondo
Feijóo también vincula la actual tensión con el giro de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental de 2022, cuando España pasó a considerar la propuesta marroquí de autonomía como la base "más seria, realista y creíble" para resolver el conflicto. El líder popular asegura que, si llega a la Moncloa, no se sentirá vinculado por acuerdos con Rabat de los que desconozca el contenido o que no hayan recibido el aval del Congreso. "No suscribiré acuerdos que desconozco ni me vincularán decisiones que las Cortes no han autorizado", ha advertido. Feijóo promete que, si gobierna, hará público qué se pactó realmente con Marruecos y llevará la cuestión al Congreso antes de definir la posición española.
