El ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, insiste en la idea de que su país tiene un "derecho histórico y geográfico" sobre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, situadas en el norte de África y rodeadas completamente por el estado marroquí. Desde el asalto masivo de miles de personas en la frontera entre este país y la ciudad de Ceuta, de la cual la ciudad autónoma todavía se está recuperando, el mismo ministro Ouhbi verbalizó por primera vez desde aquel hecho la reivindicación marroquí sobre las dos ciudades. En esta ocasión, el ministro marroquí ha propuesto al gobierno español iniciar una mesa de diálogo con Madrid para negociar el futuro de las dos ciudades, ya que "es un tema sobre el cual no se puede guardar silencio".
"La cuestión de Ceuta y Melilla seguirá siendo un tema de diálogo entre nosotros y España, y mantendremos nuestro derecho histórico y nuestro derecho geográfico", ha declarado Ouahbi en una entrevista con el canal público marroquí "M. El titular de Justicia defiende abrir "medios de diálogo" con el ejecutivo español, incluida la creación de una "comisión de diálogo" específica sobre este asunto. Esta sería la encargada de encontrar "una solución definitiva a la situación actual" para que tanto Ceuta como Melilla "vuelvan al seno de la patria [marroquí]".
Marruecos reivindica Ceuta y Melilla como propias desde su independencia en el año 1956 y nunca ha renunciado de forma oficial. Ahora, la cuestión territorial marroquí aparece en el debate solo tres semanas después de que una de las dos ciudades, Ceuta, viviera una crisis migratoria sin precedentes con la entrada de más de 70.000 personas en la ciudad autónoma, que tiene una población de unas 85.000 personas. Todavía quedan miles de migrantes en la ciudad, entre ellos menores, sobre los cuales también se ha referido el ministro marroquí.
Asentando las bases para el futuro marroquí
El ministro ha renovado su llamamiento para que España devuelva a todos los menores marroquíes no acompañados que cruzaron la frontera entre ambos países entre los días 30 y 31 de julio y ha expresado la voluntad del régimen de Rabat de recibirlos una vez se hayan verificado sus identidades. Hace casi diez días, el mismo ministro también se expresó de forma contundente sobre la situación de los menores en Ceuta, cuando insistió en decir que Rabat no está dispuesto a "renunciar" a sus niños y adolescentes. Como en aquella ocasión, Ouahbi junta las reclamaciones sobre los menores y los anuncios de cooperación con el Gobierno español en la materia de la inmigración con el recordatorio de las reclamaciones territoriales marroquíes.
El ministro no detalla cuál es el plan para conseguir que España renuncie a la soberanía de estas dos plazas, que no solo son una reclamación histórica también española, sino territorio estratégico para el control del mar Mediterráneo, como ya lo eran hace siglos. El régimen de Rabat se posiciona de nuevo sobre sus reclamaciones territoriales con la mirada puesta también en unas elecciones legislativas en el mes de septiembre, en la que los partidos de gobierno, entre los que se encuentra el Partido de la Autenticidad y la Modernidad al que pertenece Ouahbi y que quiere seguir cerca del rey actual, Mohamed VI, y de su heredero, el príncipe Mulay Hassan.