Hansi Flick, encantado con su ático de 300 metros en la zona más noble de Barcelona y alquiler de 30.000 euros

Hansi Flick está cada vez más asentado en Barcelona y también ha encontrado un refugio a la altura de su nueva vida en la ciudad. El técnico del Barça y su mujer, Silke, han cambiado de vivienda, pero no de zona: siguen instalados en uno de los enclaves más exclusivos de la capital catalana, alrededor de Turó Park. Allí disfrutan ahora de una propiedad de unos 300 metros cuadrados cuyo alquiler ronda los 39.000 euros mensuales.

El inmueble responde al nivel habitual de una de las áreas residenciales más caras de Barcelona. Grandes espacios interiores, zonas exteriores y piscina privada forman parte de una vivienda pensada para ofrecer tranquilidad y privacidad. Para Flick, que vive prácticamente cada semana bajo la presión de resultados, entrenamientos y exposición mediática, disponer de un lugar donde desconectar se ha convertido en una parte importante de su adaptación a Catalunya.

Turó Park, una de las zonas más exclusivas de Barcelona

El entorno de Turó Park concentra algunas de las viviendas más cotizadas de la ciudad. Calles tranquilas, edificios de alto nivel y una ubicación próxima a servicios exclusivos explican por qué históricamente ha atraído a empresarios, deportistas y personalidades con un elevado poder adquisitivo. Flick ha preferido mantenerse precisamente en este entorno después de su cambio de residencia.

Hansi Flick Barça València
Hansi Flick Barça València

Los aproximadamente 300 metros cuadrados permiten al entrenador y a su mujer disponer de espacios amplios sin renunciar a la privacidad. La piscina particular y las zonas exteriores aportan además algo difícil de encontrar en pleno Barcelona: la posibilidad de descansar sin tener que abandonar la ciudad.

Flick ya ha encontrado su lugar en Cataluña

La elección también refleja hasta qué punto el alemán se siente cómodo en su nueva etapa. Ya no se limita a vivir en Barcelona por razones profesionales. Poco a poco ha encontrado restaurantes, rincones de la Costa Brava y lugares a los que acudir cuando quiere escapar de la rutina del fútbol. Su vivienda se ha convertido en el centro de esa estabilidad. Pagar alrededor de 39.000 euros al mes sitúa el alquiler completamente fuera del alcance de una familia convencional, pero encaja con el mercado de lujo de esta parte de Barcelona.

Flick ha cambiado de casa, aunque no ha querido alejarse demasiado del entorno que ya conocía. Después de varias temporadas en el Barça, Turó Park se ha convertido en su refugio: una zona tranquila, exclusiva y suficientemente discreta para que uno de los entrenadores más conocidos del mundo pueda sentirse casi como un vecino más.