Alberto Núñez Feijóo insiste en pedir a Junts per Catalunya y al PNV que le apoyen en una moción de censura contra Pedro Sánchez que le invista presidente del Gobierno. Lo pide y lo pide, una y otra vez, pero no da el paso de presentarla. Y este jueves… lo ha vuelto a pedir. En una rueda de prensa desde Bruselas, el líder del PP ha exhortado a estas dos formaciones catalana y vasca a tumbar al líder socialista a cambio de elecciones inmediatas. Lo ha hecho mientras, paralelamente, el Congreso de los Diputados aprobaba una reprobación encubierta de Pedro Sánchez; una cuestión de confianza fantasma: PP, Vox y Junts per Catalunya han dado luz verde a la moción registrada por los populares que había contenido unas enmiendas —vetadas por el PSOE y Sumar— que exigían elecciones generales anticipadas. Los populares, además, han decidido plantar batalla en el Tribunal Constitucional y han recurrido contra esta censura de los socialistas y los yolandistas. Por su parte, el PNV se ha abstenido de la votación.
A principios de este mes de junio, Feijóo ya propuso a estas dos formaciones votar a favor de una moción de censura con el compromiso de que sería instrumental y que convocaría elecciones de forma “inmediata”. Junts y PNV, sin embargo, no le siguen el juego. Es imprescindible que Vox esté en esta ecuación. Hasta ahora, la aritmética que dejaron las elecciones del 23-J de 2023 ha hecho asfixiante la gobernabilidad de Sánchez, pero imposible e inviable la de Feijóo. Este jueves, ha vuelto a ello: “Junts, PNV, Vox y PP hemos manifestado la necesidad de convocar inmediatamente unas elecciones generales; esto suma 184 diputados y solo se necesitan 176; no podemos seguir tomándole el pelo a la gente; hagámoslo”, ha espetado el jefe de la oposición.
En esta rueda de prensa, el líder del PP ha denunciado “el atrincheramiento” del Gobierno en pleno cerco judicial, con un secretario de Organización en libertad provisional y el otro con prisión preventiva en Soto del Real, con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero investigado por un caso de presunta corrupción, con una lupa sobre el PSOE por haber financiado ilegalmente una trama de cloacas para torpedear investigaciones judiciales y con el entorno familiar de Sánchez también investigado y juzgado. Según Feijóo, hay líderes europeos que le han reclamado “explicaciones” por la escalada de casos de presunta corrupción en el Estado español.
El líder de un partido financiado irregularmente ha dicho que "se le cae la cara de vergüenza explicando que España es el país con más casos de corrupción de toda la Unión Europea". Al ser preguntado si hay contactos con los socios de Sánchez para explorar una posible moción de censura, Feijóo ha respondido que él tiene "contactos en este momento en tiempo real con todas las fuerzas políticas". "Y les estoy trasladando que si realmente lo que dicen es lo que están dispuestos a hacer, hagámoslo", ha manifestado.
Reprobación fantasma del Congreso a Sánchez: Junts, PP y Vox aprueban la moción que exigía elecciones
Mientras tanto, el Congreso aprobaba la moción del PP que había contenido unas enmiendas que reclamaban elecciones, pero fueron vetadas por el PSOE y Sumar. Vayamos por partes, porque la historia de esta moción ha sido complicada y ha habido algunos giros de guion. En un primer momento, el partido de Alberto Núñez Feijóo registró una moción consecuencia de interpelación al vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
En el texto, el PP "censura la anomalía" de no haber presentado esta legislatura unos presupuestos generales del Estado ni haber celebrado un Debate del Estado de la Nación; también constata "el bloqueo político en el que se ha instalado" el actual mandato con el "menor número de iniciativas legislativas aprobadas en 33 meses del actual periodo democrático"; constata la "necesidad de que el Gobierno y su presidente asuman la responsabilidad política necesaria por los múltiples casos de corrupción" en el PSOE.
El martes, Junts y PP presentaron una enmienda cada uno a esta iniciativa para pedir a Sánchez que disolviera las Cortes y anticipara las elecciones generales. Pero la Mesa del Congreso, presidida por la socialista mallorquina Francina Armengol, lo vetó con el argumento de que la cámara se habría pronunciado sobre una prerrogativa que está únicamente en manos del presidente del Gobierno. Ahora el PP ha movido ficha y ha decidido recurrir ante el Tribunal Constitucional esta censura.
