Alberto Núñez Feijóo ha anunciado que el Partido Popular impulsará la creación de una comisión de investigación en el Senado sobre el accidente ferroviario de Adamuz. El alcance de la investigación, según ha detallado el líder de la oposición, no se limitará a un único aspecto, sino que encuadrará de manera integral la situación de la red de alta velocidad, el servicio de Rodalies en Catalunya, y el conjunto de los ferrocarriles en todo el Estado. El político gallego ha afirmado, en una entrevista a Antena 3, que el Ministerio de Transportes se ha erigido durante los últimos años en lo que él mismo denominó "la zona cero de la corrupción" del PSOE. Esta atribución encuentra su fundamento, según el criterio del dirigente gallego, en la situación judicial del exministro José Luis Ábalos, actualmente en prisión preventiva.
Desde esta premisa, Feijóo ha sostenido que el Partido Popular no solo tiene el "derecho" sino también la "obligación" moral y política de dirigirse a los ciudadanos para explicar con transparencia cómo se encuentra realmente el mantenimiento y, sobre todo, la seguridad de las infraestructuras ferroviarias que utilizan a diario millones de personas. Otro frente de su argumentación se ha centrado en una recriminación directa hacia el presidente del Gobierno Pedro Sánchez. Feijóo ha mostrado su desacuerdo con la decisión del ejecutivo de no comparecer este mismo jueves en el Senado para ofrecer explicaciones detalladas sobre los accidentes de Adamuz y Gelida. El líder popular ha tildado de dilatorio el hecho de que estas explicaciones se hayan aplazado hasta el 11 de febrero y deban producirse en el Congreso de los Diputados, un escenario diferente y con una agenda que, a su juicio, acumula ya múltiples asuntos pendientes. Esta decisión, insinúa Feijóo, podría restar foco y profundidad al debate necesario sobre seguridad ferroviaria.
Un Gobierno "negligente"
El discurso de Feijóo en la cadena de televisión ha finalizado con una carga particularmente intensa contra la figura del ministro de Transportes, Óscar Puente. La acusación ha ido más allá del desacuerdo político para convertirse en una imputación de falsedad. El líder de la oposición ha expresado que el ministro había "mentido" al afirmar que se procedió a la "renovación de la vía" en alguno de los tramos críticos. A partir de esta afirmación, Feijóo ha impulsado su tesis final: el gobierno de coalición ha incurrido, según su visión, en una "negligencia continuada en el mantenimiento" tanto de la red de AVE como del sistema de Cercanías. De esta manera, el anuncio de la comisión de investigación se presenta no como una medida política rutinaria, sino como la herramienta necesaria para destapar lo que el PP considera un patrón de abandono de las infraestructuras públicas con posibles implicaciones en la tragedia reciente, una búsqueda que promete dominar la actividad parlamentaria en las próximas semanas. La propuesta de esta comisión de investigación, por tanto, se erige no solo en un instrumento de control parlamentario sino también como pieza clave en la narrativa política de cara a la opinión pública, configurando un relato donde la oposición se presenta como la garante de la transparencia y la seguridad ciudadana frente a un ejecutivo acusado de negligencia y opacidad. El debate, así, trasciende el análisis técnico para convertirse en una confrontación de responsabilidades.
