Nervios. Hace semanas que algunos barones socialistas reniegan de las conversaciones de su partido con Esquerra Republicana. Ahora que se ha materializado y conocido el pacto del PSOE con el independentismo, la tensión vuelve a supurar. El presidente de Castilla la Mancha, Emiliano García-Page, ha emitido un comunicado para advertir a Ferraz que no acepta un trato diferenciado para Catalunya.

"Cualquier relación de bilateralidad que se quiera plantear tendrá que ser con todas las comunidades autónomas por igual y siempre desde la constancia que el gobierno de España representa el conjunto del país", empieza afirmando. Siguiendo el hilo, García-Page defiende que "para que el diálogo sea auténtico y eficaz debe incorporar también a todos los representantes del conjunto de los españoles" porque "todo aquello que afecte al conjunto de España tiene que ser objeto de valoración y votación de todos los españoles".

A continuación llega la advertencia: "No se pueden hacer consultas de territorios por separado, salvo las preceptivas reformas de Estatutos de Autonomía previa votación de las Cortes Generales". Es decir, que nada de convocar una consulta sólo en Catalunya —tal como recoge el documento del acuerdo ERC-PSOE— si no es que se limita a preguntar sobre una actualización del Estatuto de 2006.

Para acabar, un mensaje directo a la dirección socialista. El presidente manchego advierte que "confía en las declaraciones de Ábalos" de esta mañana, "en el sentido de que cualquier diálogo estará siempre dentro del marco de la Constitución y que el derecho de autodeterminación no será objeto de negociación".

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