Dos empresarios que hacían campañas de publicidad para Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) se han desvinculado de un préstamo que sus sociedades habrían suscrito con la entidad Fibanc con el supuesto aval de Jordi Pujol Ferrusola, en su interrogatorio como testigos este jueves en el juicio a la familia Pujol Ferrusola en la Audiencia Nacional. En concreto, Miguel Giménez-Salinas Lerin, presidente y administrador de Altraforma, se ha mostrado muy desmemoriado y ha asegurado que “no recordaba” que su empresa hubiera pedido un préstamo de 56 millones de pesetas en 1999 a Fibanc, y ha asegurado que las cuentas las llevaba la directora financiera, fallecida. "No lo recuerda, pero niega el que consta en el documento?", le ha preguntado el presidente del tribunal, el magistrado José Ricardo de Prada, y el testigo le ha respondido: "No lo niego, pero no sé si es verdad o mentira".
Por su parte, Carles Herrándiz Bernad, administrador de Gràfiques Ibèria, ha explicado que compraron Winner Graph, que lo gestionaba su hijo, pero ha negado con rotundidad que esta empresa pidiera un préstamo de 100 millones de pesetas a Fibanc. El abogado del Estado le ha hecho enseñar el contrato, y Herrándiz, que ha admitido que era militante de CDC, ha manifestado: “Esta no es mi firma”. El presidente del tribunal le ha dicho al abogado del Estado que no insistiera más, que él lo negaba.
La tesis de la Fiscalía es que los préstamos de Altraforma, Winner Graphi Hispart en realidad eran para financiar ilegalmente Convergència, a pesar de que las sociedades ni el partido han sido imputados en la causa contra la familia del president Pujol. En una sesión anterior, un responsable de Hispart sí que admitió haber firmado el préstamo millonario para comprar aparatos. Altraforma e Hispart fueron condenadas por falsificar documento mercantil privado, por hacer pagar al Palau de la Música trabajos de CDC. Esta vez las acusaciones no han citado la condena. El fiscal Fermando Bermejo, nuevamente, ha preguntado por la condena del caso Palau, en este caso al responsable de Altraforma, que también ganó concursos públicos para campañas del Govern del president Pujol, según el testimonio de un trabajador.
Un exconseller de Convergència
En la sesión también ha declarado como testigo Jaume Roma Rodríguez, economista y conseller de Política Territorial y Obras, entre los años 1993 y 1995, y antes director del Servei Català de Salut. Roma ha explicado que pidió a Jordi Pujol Ferrsula que le buscara contactos empresariales en Argentina para sacar adelante la apertura de un hospital, y que en 2003, cuando ya funcionaba, le pagó por su asesoramiento. No hubo contrato, pero “el trabajo de asesoramiento se hizo; nada de supuesto”, ha replicado al abogado del Estado, que dudaba de la operación. En el escrito de acusación consta que Project Màrqueting, empresa de Pujol Júnior, recibió 131.478 euros en dos pagos en 2003 de la empresa JJ New, de Roma.
Una profesora citada por error
Además de los problemas de conexión para hacer las videoconferencias con los testigos —que a veces apacen más de dos a la vez—, la anécdota de la jornada ha sido la comparecencia de una profesora, citada por error. "Soy maestra, de una escuela pública la Generalitat. Ya le dije a Madrid que había un error, y me contestaron: 'Usted sabrá qué ha hecho' Investígueme, por favor" ha reclamado Eva, que ha hecho sonreír a los presentes. El presidente del tribunal, muy educado, le ha pedido disculpas. Es el segundo error de los investigadores del caso Pujol con un testigo.
El juicio contra la familia Pujol Ferrusola y 9 empresarios, acusados de asociación ilícita y blanqueo de capitales, falsificación documental y contra Hacienda, se vuelve a parar y continuará la semana del 23 al 26 de febrero con más testigos. Nuevamente, Jordi Pujol Ferrusola (en la foto principal) ha vuelto a ser el único acusado presente en el juicio.
