Rodrygo Goes pudo reaparecer por los terrenos de juego después de algunas semanas ausente, por culpa de una lesión. Entró en el campo en el minuto 55, ocupando el puesto de Thiago Pitarch, una decisión que fue muy criticada por la afición del Real Madrid, ya que el joven centrocampista estaba completando una actuación muy acertada. Sin embargo, era la sustitución más fácil para Álvaro Arbeloa, consciente de que la perla de 18 años no se iba a quejar.
La intención del entrenador era que la velocidad y el olfato goleador del astro brasileño pudiera cambiar la dinámica del partido, y tratar de remontar el marcador. Es cierto que no tenía ritmo competitivo, pero confiaba en sus habilidades, aunque no dio resultado. Estuvo desaparecido, y dejó claro que todavía necesita mucha paciencia, y confianza, para recuperar su mejor versión. Aunque el ex del Santos señaló la verdadera razón por la cual prácticamente no intervino en el juego.
Y es que considera que no tenía espacio, y no se encontró cómodo, como explican en ‘Globo Esporte’.. El motivo es la acumulación de efectivos que había en la banda izquierda, donde hasta cinco jugadores se molestaban entre ellos. Además del delantero de 25 años, también se encontraban Álvaro Carreras, el lateral, que no dejaba de incorporarse al ataque constantemente, y Arda Güler, quien tiene tendencia a caer ese perfil, y que tenía una completa libertad de movimientos.

Todo esto provocó que también se acercaran todos los defensores del Getafe, provocando que no hubiera espacio para poder hacer combinaciones, ni superar rivales. Y a ellos también hay que añadir a Vinícius Júnior, quien constantemente se olvidaba de su demarcación de delantero centro, y caía al perfil izquierdo, donde se encuentra más cómodo. No obstante, tampoco se puede culpar al ‘7’, quien al menos fue uno de los pocos que generó peligro.
Arbeloa tuvo la idea de acumular efectivos en el ataque, intentando buscar una solución al problema, pero el resultado fue contraproducente. Porque el Madrid ni inquietó la portería de David Soria, y tuvo más fragilidad defensiva en los minutos finales.
Gonzalo García también se descolgaba a la banda
El otro futbolista que caía a banda izquierda y molestaba a Rodrygo, ‘Vini’, Güler y compañía era Gonzalo García. Tenía una nueva oportunidad para reivindicarse gracias a la ausencia de Kylian Mbappé, pero estuvo desastroso, como prácticamente todos los compañeros.

Arbeloa no encuentra una respuesta, y su futuro en el Santiago Bernabéu cada vez está más definido.