Un grupo de trabajadores de Presidència ha presentado una denuncia con el asesoramiento de Drets, en Correos porque alguien abrió y tiró una carta que habían enviado al conseller Jordi Turull, cuando estaba encarcelado en Estremera.

La carta no llegó nunca a su destinatario. Un ciudadano anónimo la encontró abierta y arrugada en el suelo delante de la oficina de Correos de Sant Cugat del Vallès y la devolvió a Presidència.

Los autores de la carta decidieron denunciar y quejarse del hecho ante Correos, del síndic de greuges y de la Agència Catalana de Protecció de Dades.

La denuncia interpuesta ha sido firmada por casi una treintena de trabajadores de Presidència, y también se ha presentado queja en el síndic de greuges y ante la Autoridad Catalana de Protecció de Dades.