El presidente de Pimec, Antoni Cañete, reclama "conciencia" para evitar que los empresarios se vean obligados a asumir los costes de las emergencias, como la que ha declarado el Govern este jueves ante el riesgo provocado por los vientos fuertes en Catalunya.

En declaraciones a RAC1, Cañete ha indicado que ante cualquier alerta "lo más importante" es garantizar la seguridad, pero hay que hacer un "planteamiento" para evitar perjudicar la "viabilidad y competitividad" de las pymes. En este sentido, ha cuestionado el permiso retribuido de 4 días al año por causas de fuerza mayor, ya que el clima traerá "cada vez más situaciones extremas". Ha reclamado "aclarar de una forma clara y transparente" cuándo se puede utilizar este permiso.

Tanto el conseller de Empresa, Miquel Sàmper, como la directora de Relaciones Laborales, Nuria Gilgado, han recordado en las redes y en los medios este jueves que “quien no pueda teletrabajar tiene derecho a un permiso retribuido”.

Cañete ha declarado que, a raíz de la DANA en la Comunidad Valenciana, se ha producido un "síndrome del Ventorro" y que, para evitarlo, son necesarios cambios legislativos. "Las empresas no podemos asumir decisiones unilaterales que después tienen consecuencias", ha indicado. "La fiesta no la pueden pagar los de siempre, que son las empresas, y sobre todo las pequeñas y medianas empresas y personas autónomas que tienen unos costes que muchas veces no pueden afrontar".

Sin embargo, Pimec todavía no ha valorado la afectación a las empresas catalanas a raíz de que el Govern activara el plan especial de emergencias por el riesgo de viento (Ventcat). Empresarios de diversos puntos de Catalunya están exponiendo su malestar por considerar “excesiva” la alarma, que ha provocado ausencias entre sus plantillas. En la industria, Seat y Ebro han suspendido los tres turnos de este jueves –noche, mañana y también el de tarde–, si bien desde CCOO se ha reducido el impacto laboral con la excepción de estas dos compañías automovilísticas.

Por sectores, los más afectados son los que trabajan al aire libre como la construcción en espacios abiertos, el reparto de paquetería o los trabajos verticales, este por su peligrosidad ante los vientos fuertes. En las redes sociales se relatan situaciones de trabajadores que no han podido llegar a puestos de trabajo por el mal funcionamiento del transporte público.

Antes del temporal, las patronales catalanas se mostraron cautas ante la alarma del plan especial de emergencias por el riesgo de viento (Ventcat) decretado por el Govern. Tanto Pimec como Foment del Treball hicieron un llamamiento a las empresas para extremar la prudencia y adoptar medidas preventivas. El criterio era garantizar la seguridad de los trabajadores y minimizar el impacto sobre la actividad económica.

Pimec recomendó priorizar el teletrabajo cuando sea posible, evitar los desplazamientos que no sean imprescindibles, asegurar los espacios de trabajo (especialmente los exteriores), flexibilizar horarios o, en el caso de desplazarse con vehículo, consultar antes el estado de las carreteras. También aconsejaron hacer un "seguimiento constante de la información oficial y comunicar con claridad a la plantilla cualquier cambio en la organización del trabajo".