El portavoz de Demòcrates, Antoni Castellà, ha reiterado tres palabras negativas para definir a Esquerra a los que acusa de "mentir, jugar a las fake news y abrir una guerra sucia". Mensaje claro y contundente contra los republicanos después de la decisión de estos de romper el acuerdo que tenían para ir conjuntamente. Un acuerdo que Castellà recuerda que ya estaba roto desde el pasado 25 de septiembre: "Nosotros ya anunciamos en el Congreso que dábamos el pacto por roto con ERC, no por una disputa, sino porque decidieron soberanamente cambiar de estrategia".

La chispa que lo encendió todo es un chat público convocado por exmiembros del secretariado de la ANC del pasado jueves al que una representación de Demòcrates asistió: "Un grupo de voluntarios de nuestro partido se conectó a esta conferencia, con dieciocho personas presentes, la mayoría de izquierdas. Y parece que había un miembro de la organización Front Nacional conectado. Nosotros eso lo hicimos público".

En cambio, ERC consideró que era una reunión con varios grupos independentistas, entre los cuales, grupos ultras identitarios. Ayer domingo, comunicaron que después de pedir explicaciones a Demòcrates y no haber recibido una respuesta satisfactoria, daban por hecha la extinción del acuerdo y les ha pedido que pongan sus actas de diputados a disposición o abandonen el grupo parlamentario republicano.

No abandonan el escaño

La respuesta de Demòcrates, que cuenta con dos diputados en el Parlament, Toni Castellà y Asunción Laïlla, ha sido por sorpresa: "No puedes romper con algo que hace meses que ya estaba roto". Y acusa a los republicanos de utilizar herramientas "sucias por interés electoral". Tanto Castellà como Laïlla piensan librar un pulso con ERC y ocuparán su escaño en el pleno de la semana que viene, el último de la legislatura antes de las elecciones del 14 de febrero.

Además, añaden: "Nos acusan de asistir a una reunión con xenófobos. Eso no lo merecen las bases de ERC, ni el país. No entendemos qué está haciendo la dirección de este partido". Por eso le reclaman que rectifiquen. Demòcrates reitera que les resulta "irrelevante el grupo parlamentario actual" porque priorizan "la responsabilidad política".

"Agresivos y demagogos"

Castellà va más allá y despliega todos los reproches hacia sus antiguos compañeros: "Nos sorprende la agresividad y la demagogia de Esquerra. Nunca ha sido un adversario para nosotros en términos históricos y todavía nos ha sorprendido más en un contexto de represión por parte del Estado en que el independentismo tendría que hacer frente común". Demòcrates considera que ERC ya no defiende la vía unilateral ni la alianza que se firmó el 27 de octubre del 2017 entre ambos partidos, en un "acuerdo político entre la secretaria general republicana Marta Rovira y el entonces portavoz de Demòcrates Antoni Castellà", ahora también diputado.

En esta línea, Demòcrates defiende que siguen poniendo por delante de todo el objetivo de promover los "instrumentos para afianzar la república catalana". En paralelo, ERC también reclama la dimisión del vicepresident primer de la cámara, Josep Costa, de Junts, "por haber participado en una reunión con colectivos ultras e identitarios". Costa ya ha contestado y ha pedido la dimisión del presidente del grupo parlamentario de ERC, Sergi Sabrià, "por mentiroso, por manipulador y por intoxicar y extorsionar a los medios de comunicación".

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