El festival Les Déferlantes ha decidido abandonar Perpinyà (Rosselló), gobernado por el partido ultra Frente Nacional, después de que el alcalde de Elna, en la misma comarca, Nicolas Garcia, pidió a la cantante Rosalia que suspendiera su concierto previsto para formar cordón sanitario a la extrema derecha. Este hecho abrió una fuerte polémica que ha llevado al grupo Indochine, que tiene un marcado tono antifascista, y al grupo de rock Louise Attaque a anunciar que abandonaban el festival, con lo que los organizadores han decidido salir de la capital rosellonesa. Ahora están estudiando una nueva ubicación, posiblemente en el suroeste de Francia, para la edición, que se celebrará del 6 al 9 de julio.
Los organizadores del festival han indicado que se han visto "obligados a renunciar al emplazamiento" en Perpinyà, previsto en una instalación municipal, por las reacciones del público y por la cancelación de "varios artistas programados". El grupo Indochine condicionó su participación a que el concierto se celebrara "en otro lugar", y advirtió que en caso contrario anularía la visita. Y el grupo Louise Attaque anunció que cancelaba su presencia, porque no quiere "avalar ni el método de hechos consumados ni la posible recuperación de la fiesta por parte del consistorio actual".
El festival tenía hasta ahora la sede en Ceret (Vallespir), pero hace pocas semanas anunció que se trasladaba a Perpinyà para adquirir más centralidad y facilidad de comunicaciones. El alcalde de Elna publicó entonces el tuit dirigido a Rosalia, y le pedía que se negara a actuar en una ciudad gobernada por la extrema derecha. Rosalia no respondió al alcalde de Elna, pero a partir de entonces las cosas han caído por su propio peso. Este fue el tuit:
"Quien tenga contacto con la cantante Rosalia que le diga no venga a cantar a Les Déferlantes. Cambiaron ayer de lugar y van a Perpinyà en un espacio del Ayuntamiento en manos de la extrema derecha. Es como aceptar cantar para un ayuntamiento dirigido por Vox", señalaba. La dirección del festival intentó inicialmente, a través de una publicación en las redes sociales, esquivar la polémica y defendió que Les Déferlantes es un festival despolitizado y que su "único objetivo es celebrar y compartir en torno a una programación musical ecléctica, intergeneracional y de calidad". Pero a partir de entonces la polémica no se detuvo.
