La CUP ha puesto el foco en las elecciones municipales de 2027 como una oportunidad para "reconectar" con el electorado desencantado y reforzar su implantación territorial ante el auge de la extrema derecha. En el II Encuentro de Electos celebrado este sábado en Manresa, la formación anticapitalista ha reivindicado el municipalismo como eje central de su proyecto político y ha hecho un llamamiento a movilizar la militancia después de unos años que considera especialmente complicados. El secretario general de la CUP, Non Casadevall, ha defendido la necesidad de revertir el "cansancio" y la "decepción" de una parte de su base electoral y ha instado a la organización a "activarse" de cara a los próximos comicios locales.
En este contexto, Blai Taberner ha defendido que la organización tiene el deber de "resistir" ante el avance de la extrema derecha y de continuar "arraigando" en los municipios para garantizar la defensa de los derechos sociales desde los ayuntamientos. El dirigente cupaire ha puesto como ejemplo la movilización reciente del profesorado y ha reivindicado la implicación colectiva como herramienta de transformación, recordando a la militancia que "la historia nunca se ha escrito desde el sofá".
De hecho, la movilización reciente de los docentes ha sido una de las referencias recurrentes durante el encuentro municipalista. Los cupaires han presentado su protesta como un ejemplo de perseverancia y organización colectiva ante los conflictos sociales. Casadevall ha defendido que los cambios políticos y sociales solo llegan cuando hay una ciudadanía dispuesta a mantener la presión. "Cada vez que el pueblo se ha levantado es porque hay gente dispuesta a no rendirse. Y no nos podemos resignar", ha afirmado. De cara a las municipales del próximo año, la formación ha situado entre sus prioridades la lucha contra los discursos de odio y "el veneno del fascismo", con el objetivo de preservar la cohesión social y reivindicar el papel de la CUP como una fuerza "útil e imprescindible" para continuar impulsando nuevos derechos y conquistas sociales.
Los líderes de la CUP también han defendido que la presencia de la izquierda independentista en el próximo ciclo electoral es necesaria para mantener en el centro del debate cuestiones que consideran prioritarias para las clases trabajadoras, como la vivienda, los servicios públicos, la movilidad, las condiciones laborales o la lengua. En su intervención, Casadevall ha advertido que "el sistema" prefiere una CUP debilitada porque, según ha sostenido, es la única fuerza que confronta los privilegios de los sectores más poderosos. El cupaire ha asegurado que cuando la formación "es fuerte, pasan cosas" y se generan dinámicas de "conflicto" que, a su parecer, permiten impulsar avances y transformaciones en beneficio de la mayoría de la sociedad.
