La impaciencia por la mesa de diálogo crece entre el independentismo. La presidenta del grupo parlamentario de la CUP, Dolors Sabater, ha avisado a ERC que habrá que revisar "más bien que tarde" los 2 años de margen que pactaron para la mesa de diálogo antes de investir a Pere Aragonès. Ahora, las cupaires presionan a los republicanos: "Es evidente que no esperaremos a los 2 años, ya quedamos en que lo iríamos revisando y evaluando, que en estos 2 años se iría viendo cómo avanza la mesa, y hará falta un replanteamiento más bien que tarde", ha dicho en una entrevista en Catalunya Ràdio.

Dos estrategias en paralelo

En la entrevista, recogida por la ACN, Sabater ha manifestado que la mesa con la Moncloa "solo tiene que servir para hablar de autodeterminación y de amnistía" y que, ante la negativa del Gobierno, harán falta "gestos claros" por parte del gobierno catalán para reactivar la estrategia independentista y prepararse para una "vía unilateral" que prevé "seguro". Ya a principios de mes, la diputada cupaire Eulàlia Reguant, exigió desde la tribuna del Parlamento que el Gobierno "prepare la alternativa" desde "ya mismo" cuando el Estado se niegue a un referéndum.

Además, Sabater ha recordado que aceptaron la mesa de diálogo porque ERC cree que "tendrá recorrido", pero que eso no quiere decir estar de "brazos cruzados" durante los 2 años de margen que se estableció en el acuerdo de investidura entre los republicanos y la CUP. Por eso, la diputada de la CUP ha exigido al Gobierno una "reactivación" de la estrategia independentista para prepararse para "ejercer la autodeterminación". En definitiva, Sabater cree que se tienen que hacer las dos cosas en paralelo.

La CUP no asistirá

En referencia al diálogo con la Moncloa, la diputada de la CUP ha explicado que no asistirán a la reunión previa con los grupos para preparar la reunión bilateral prevista para el 2 de agosto, ya que este encuentro responde al "marco autonómico". Sabater también ha avisado de que a estas alturas no está garantizado el apoyo de la CUP a los presupuestos de la Generalitat para el año que viene. "Han pasado cosas que nos han preocupado mucho", ha argumentado, como el apoyo a los Jocs Olímpics d'hivern, hecho que considera un retorno a "modelos antiguos que se demostraron fallidos".

Sobre la actuación del Gobierno, Sabater ha dicho que de momento hay "muy buenas palabras", mientras "los hechos están muy lejos". Sí que ha visto con buenos ojos, en cambio, que el Gobierno haya decidido avalar a través del Instituto Catalán de Finanzas (ICF) las finanzas impuestas por el Tribunal de Cuentas a la treintena de ex altos cargos de la Generalitat para la acción exterior entre 2011 y el 2017, aunque hubiera un "momento dubitativo". "Es lo que toca", ha remachado.

No es suficiente con los indultos

El mes pasado, también en una entrevista en Catalunya Radio, Reguant recordó: "Con los indultos y la mesa de diálogo, donde el Gobierno se niega a hablar de amnistía y autodeterminación, no se resuelve el conflicto". Y por eso exige que el Gobierno se niegue a resolver, de rebote, los intereses de Pedro Sánchez por seguir teniendo apoyo en el Congreso de los Diputados: "Y si eso [los indultos] lo hacen para estabilizar su gobierno al Estado, se equivocan. Esperamos que el resto de fuerzas independentistas también lo tengan claro".

Por todo ello, la CUP avisó al presidente Aragonès: Si la tentación de Esquerra es pacificar estos dos años y esperarse a una confianza absurda del PSOE se equivocará y habrá un embate de la gente contra el Govern. Y aquí todo el mundo tendrá que asumir las consecuencias y las responsabilidades políticas de ello."

 

Foto principal: el presidente de la Generalitat Pere Aragonès y la diputada de la CUP Dolors Sabater / Europa Press

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