Ocho días después, más de una semana posterior al Decreto de Alarma impuesto a toda España, la monarquía ha reaccionado. Felipe VI envió un mensaje de ánimos esta semana y hoy ha tomado la primera medida práctica para hacer frente al coronavirus: ofrecer su Guardia Real.

Así lo especifica en un comunicado: "El Rey ha puesto hoy a disposición de la ministra de Defensa los efectivos y capacidades de la Guardia Real en la lucha contra el coronavirus. El jefe del Cuarto Militar coordinará con el jefe del Estado Mayor de Defensa su participación en la operación Balmis".

Balmis es el nombre que desde el ministerio se ha dado al operativo militar con el que el ejército español se está desplegando por todo el territorio para luchar de forma conjunta y coordinada con todos los cuerpos de seguridad contra el coronavirus. Por lo tanto, la primera medida de Felipe VI ha sido apoyar únicamente la tarea militar.

Por otra parte, desde el Palacio de la Zarzuela también especifican que Felipe VI "está interesado con la situación de los españoles en diferentes países" y está haciendo todos los trámites posibles con el ministerio de Exteriores. Por ejemplo, ha hablado con los gobernantes de Israel y Túnez para conocer la situación de los países vecinos del Mediterráneo.

La ayuda de Felipe VI no ha sido bien recibida en la red. Por una parte, la cacerolada para que la monarquía dé lo que ha ingresado con todo el escándalo del dinero en una sociedad offshore a la sanidad pública. De la otra, por apoyar una medida militar y obviar otros actores sociales que también necesitan ayuda para hacer frente a esta pandemia.

La Guardia Real es la encargada de proporcionar el servicio de guardia militar al Palacio de la Zarzuela, el de Marivent, el Real de Madrid, El Pardo y "los reales sitios que se determinen". También está obligada a rendir honores y solemnidad a Felipe VI. No obstante, hay que recordar que a pesar de depender del Rey, está adscrita, en última instancia al ministerio de Defensa, tal como recoge su mismo portal web.