El pleno del Parlament de este miércoles ha estado marcado por el choque entre Junts y el Govern por el impacto del proceso de regularización de inmigrantes, con el foco puesto en la presión sobre los ayuntamientos, el papel del catalán y el modelo de gestión de las competencias. El diputado de Junts, Josep Rius, ha centrado su intervención en el “colapso” de los servicios municipales a raíz de un proceso que, según ha denunciado, se ha hecho “a toda prisa y con improvisación”. Rius ha asegurado que ayuntamientos y entidades del tercer sector están “al límite” y ha alertado de situaciones “indignas”, con largas colas y servicios sociales desbordados.

Quienes lo sufren son los ayuntamientos de todos los colores políticos”, ha remarcado, insistiendo en que la falta de planificación y coordinación con el mundo local está teniendo consecuencias directas sobre la atención ciudadana. En este sentido, ha criticado que el Govern no haya plantado cara al ejecutivo español y haya avalado una regularización masiva sin garantías. Más allá de la gestión inmediata, Rius ha aprovechado el debate para volver a situar dos reivindicaciones estratégicas de Junts: el traspaso de las competencias en inmigración a la Generalitat y la oficialidad del catalán en la Unión Europea. Según el diputado, “mientras decidan otros por nosotros, seguirán pasando cosas como estas”, vinculando la situación actual con la falta de soberanía en ámbitos clave.

Dalmau sitúa las colas dentro de la normalidad

Por su parte, el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, ha admitido la “tensión” del proceso, pero lo ha enmarcado dentro de la "normalidad" y ha defendido que el Govern ha trabajado desde el primer momento con los ayuntamientos para acompañarlos. En respuesta a las críticas, ha reivindicado las medidas de apoyo al mundo local, como la formación de más de 1.200 técnicos municipales y las líneas de financiación específicas. Dalmau ha situado como principal respuesta el anuncio de 50.000 nuevas plazas para aprender catalán, con una inversión de 18 millones de euros, orientadas a facilitar la integración de las personas regularizadas. El conseller ha defendido que el catalán es la “columna vertebral” del país y ha apelado a reforzarlo desde las políticas de acogida.

En la misma línea, el conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, ha detallado que este paquete forma parte de una reforma más amplia del sistema de integración lingüística, con el objetivo de garantizar el acceso universal al catalán. El plan prevé alcanzar las 150.000 plazas el curso 2026-2027, con especial atención a los niveles iniciales y con medidas que incluyen tanto formación formal como aprendizaje en el ámbito laboral y social.