El grupo neonazi Núcleo Nacional, que anunció esta semana que desembarcaban en Catalunya con la inauguración de una sede en Barcelona, finalmente lo han hecho en un polígono industrial de Sentmenat (Vallès Occidental). Desde que el grupúsculo de ultraderecha hizo el anuncio a través de un vídeo que publicó en las redes sociales, el ambiente se empezó a calentar, sobre todo por parte de grupos de izquierdas —como Alerta Solidària, los Comitès de Defensa de la República (CDR), la CUP o el Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans (SEPC)—, que convocaron una manifestación contraria. Finalmente, no ha sido en la capital catalana, sino a 30 kilómetros. Así lo ha anunciado Núcleo Nacional a las 16 h del sábado, dos horas antes del acto de inauguración.
Cargas policiales contra los manifestantes antifascistas
La lejanía no ha evitado que unos 300 manifestantes contrarios a la presencia de los ultras se movilizaran hacia el municipio vallesano al saber la ubicación de la sede. Allí se han encontrado, sin embargo, con un dispositivo de los Mossos d'Esquadra, que han asegurado presencia en la zona. Aunque en un primer momento no era visible desde la calle, cuando han llegado los grupos antifascistas han desplegado varias furgonetas de la brigada móvil y se ha hecho un cordón. La policía catalana subraya que no puede prohibir con carácter preventivo la inauguración de un local o una reunión específica, pero que estarán atentos para que no haya consignas xenófobas o racistas, ya que el grupo se caracteriza por tener un discurso abiertamente xenófobo, homófobo, fascista y reivindicador de dictaduras como la de Franco o la de Hitler en la Alemania nazi.
Los cerca de 300 manifestantes antifascistas han llegado hasta unos pocos metros de la nave donde se ha concentrado la formación ultra y se han encontrado una línea policial con una decena de furgonetas de los Mossos. Después de unos momentos de tensión, han acercado contenedores a los agentes y les han lanzado bengalas mientras cantaban proclamas contra los asistentes al acto, algunos de los cuales han salido del espacio para mirar qué estaba pasando. Los Mossos han aprovechado la carga para alejar a los manifestantes de aquel punto.
Seis Mossos heridos y sin detenciones
El balance del operativo policial fue de seis Mossos d'Esquadra heridos, principalmente con policontusiones aunque uno de los agentes acabó con un dedo roto, según informó la policía catalana. Los cerca de 300 manifestantes antifascistas concentrados contra la presencia de Núcleo Nacional acabaron lanzando piedras, bengalas y petardos contra la línea policial, sin mayores consecuencias. Los Mossos abrieron diligencias por los incidentes y no hubo detenciones.
