La Cambra de Comerç de Barcelona ha recordado a ERC que los 900 millones que el Estado tendrá que transferir a la Generalitat según el acuerdo pactado con el PSOE en el marco de las negociaciones de los presupuestos generales son "solo el 2% de los 45.000 millones de déficit histórico de stock en infraestructuras" en Catalunya. Según la entidad, los 900 millones responden a los atrasos en la ejecución de proyectos como la mejora de la conectividad en la AP-7 y el AP-2, el Eix Pirinenc, la pacificación de la N-II en el Maresme y los intercambiadores entre las redes del Estado y la Generalitat, obras que ahora pueden pasar a ser gestionadas por la Generalitat. "Se trata de proyectos y compromisos del Estado muy conocidos y también muy retrasados", ha apuntado.
Por lo tanto, considera que la transferencia "no se puede valorar como un extra, sino sencillamente como un cambio con respecto al órgano ejecutor". La entidad admite que la transferencia es "un pequeño paso en la dirección correcta", pero subraya que "queda un largo camino por recorrer si se quiere paliar un déficit histórico".
Hay que tener presente que la inversión liquidada desde el Estado en Catalunya a lo largo de la última década muestra un claro diferencial con la inversión presupuestada. Del 2013 al 2021, el porcentaje medio de ejecución de inversión ha sido del 63,8%, y ha fluctuado entre el máximo registrado en el 2017 (81%) y el mínimo del 2021 (35,8%). Las cifras estimativas para el primer semestre del 2022 no nos permiten esperar un grado de ejecución mejor que el del 2021", ha añadido. En este sentido, la Cambra de Barcelona vuelve a reclamar que se transfieran a la Generalitat el valor de las inversiones no ejecutadas entre el periodo 2013-2021: un total de 4.399 millones de euros.
En un estudio publicado en el 2019, la Cambra calculaba en 45.000 millones de euros la inversión que necesita Catalunya hasta el 2030 para eliminar el déficit histórico de stock en infraestructuras, una cifra que considera el stock correspondiente a todas las administraciones.
Por otra parte, recientemente la Cambra participó el 11 de noviembre en el acto del mundo económico catalán que puso el grito en el cielo por el "drama" de las renovables, y las pegas que consideran que ponen los diferentes gobiernos. La presidenta de la Cambra, Mònica Roca, recordó la propuesta para crear un comisionado con rango de conselleria transversal para abordar este reto desde la Generalitat. "Quizás con el nuevo Govern es más fácil que sea todo de un color", concluyó. Pero la propuesta no se ha llevado a cabo.
