La apuesta del PSOE en Andalucía no ha sido suficiente. La candidata socialista, exvicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero, no ha conseguido ni siquiera conservar el resultado recogido por Juan Espadas en 2022, cuando el PSOE, con 30 escaños, perdió las elecciones y se hundió en los comicios andaluces. Montero ha caído dos escaños más y se ha desplomado hasta 28 diputados. Ni siquiera la pérdida de la mayoría absoluta del PP rebaja la contundencia del descalabro que ha vivido la formación de Pedro Sánchez. El revés de Andalucía ha disparado, además, las alarmas en el partido de cara a las municipales y las generales del próximo año. "No son para nosotros unos buenos resultados. "El Partido Socialista siempre que concurre sale a ganar", ha admitido Montero, cuando ha comparecido con cara de circunstancias casi a las once y media de la noche para valorar el veredicto electoral y asegurar que asumirá el papel de oposición al gobierno de la derecha.
La formación socialista había volcado toda la artillería en esta campaña buscando una inflexión electoral en la comunidad más grande del Estado y el territorio que durante décadas ha sido su principal granero de votos en las elecciones generales. Pero la operación no ha conseguido el resultado buscado. Después de ganar 10 elecciones en Andalucía, 5 de las cuales con mayoría absoluta, este domingo el PSOE ha visto cómo se abría un poco más el abismo electoral. La popular Isabel Díaz Ayuso ha sido la primera en pedir la cabeza de Pedro Sánchez; el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha sentenciado que "el sanchismo cierre este ciclo electoral devastado".
Oposición responsable
Consciente del impacto que este resultado puede comportar en las expectativas socialistas, Montero ha asegurado que el PSOE continuará trabajando para hacer posible la victoria en las próximas autonómicas "y en otras convocatorias electorales". "Somos una familia de hombres y mujeres que nos dejamos la piel en cada convocatoria electoral", ha asegurado.
No obstante, esta tarde la estrategia electoral del PSOE ha experimentado un tropiezo importante. De nuevo, como pasó también con la exministra Pilar Alegría, que recibió el peor resultado del partido en Aragón, se ha hecho evidente el fracaso de la decisión de situar a miembros del Gobierno de Sánchez al frente de las candidaturas autonómicas.
Montero, sin embargo, ha dejado clara su voluntad de continuar y de asumir el papel de oposición. "Nos habría gustado que los resultados hubieran sido otros, pero, por supuesto, aceptamos el veredicto. Nos permitirá hacer la oposición seria y responsable que debemos seguir haciendo", ha asegurado.
Desde la sede electoral del PSOE, la secretaria de organización, Rebeca Torró, ha asegurado que Montero cuenta con "todo el apoyo del PSOE". Ha admitido que el resultado no ha gustado al PSOE, pero ha insistido en que desde hoy redoblarán los esfuerzos para recuperar la confianza de los andaluces.
Sorpasso de Vox en Almería
Esta noche el PSOE ha perdido un escaño en Granada y uno en Huelva, en ambos casos en beneficio de Adelante Andalucía, uno de los grandes vencedores de estos comicios. Pero, además, en Almería, donde era segunda fuerza, se ha visto superado por Vox. A pesar de conservar los 3 diputados que tenía con el 21,6% de los votos, ha quedado por detrás de la formación de Santiago Abascal, que también ha sumado 3 escaños, pero ha superado a los socialistas en número de sufragios, 23,10%.
Con una participación más elevada, el PSOE ha crecido en números absolutos, pero ha caído en porcentaje de voto, y ha pasado del 24,10% de 2022 al 22,75% de este domingo. Los datos demuestran que el revés de hace cuatro años no fue coyuntural, y advierte hasta qué punto se ha secado el granero de votos que aportó las grandes victorias del PSOE.
