José María Aznar ha cargado contra la gestión de Pedro Sánchez y ha situado Catalunya y el País Vasco como dos de los principales ejemplos de lo que considera el "fracaso" de su política de "normalización". El expresidente del Gobierno ha sostenido que el ascenso de Aliança Catalana y de Bildu permite medir los efectos de esta estrategia, que ha calificado de "apaciguamiento". Aznar lo ha afirmado durante la sesión inaugural del Campus FAES 2026, que se celebra en Madrid y que el viernes clausurará el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. En su intervención, el expresidente ha presentado ambos fenómenos políticos como una consecuencia directa, a su parecer, de los años de mandato de Sánchez.
"Basta con fijarse en los frutos del apaciguamiento sanchista para medir su fracaso", ha afirmado Aznar antes de centrarse en el caso catalán. El expresidente ha responsabilizado al PSOE del auge de la formación liderada por Sílvia Orriols, que algunas encuestas sitúan como segunda fuerza en el Parlament. "En Catalunya la normalización y el reencuentro se llaman hoy Aliança Catalana y muy pronto se traducirán en un Parlament copado por la versión más xenófoba del independentismo", ha asegurado.
El expresidente ha trasladado la misma crítica al País Vasco y ha cargado contra la estrategia seguida con Bildu. Aznar ha afirmado que "vaciar las prisiones de terroristas y negar con sus testaferros las instituciones solo normaliza lo aberrante" y ha añadido que esta política "amenaza con estrangular de la mano de Bildu el futuro de esta tierra". A partir de la evolución política en Catalunya y el País Vasco, ha ampliado el alcance de su discurso y ha sostenido que lo que está "en juego" es la concepción misma de España. Aznar ha defendido una idea del Estado como "nación histórica, cívica y plural" frente a lo que ha definido como la "aspiración plurinacional de la izquierda" y el "esencialismo de cierta derecha".
"Una España averiada"
Aznar ha continuado el discurso con una enmienda general a la situación política española y ha denunciado una "parálisis política" que atribuye al Gobierno de Sánchez. Según el expresidente, el ejecutivo es "incapaz de hacer ningún esfuerzo diferente de la propaganda" y funciona como "una fábrica de relatos a la espera de capitalizar cuando toque las mentiras que propaga". También ha rechazado que España haya salido reforzada después de las dos últimas legislaturas. "¿Cómo saldrá más fuerte de la mano de un Gobierno dispuesto a dejar atrás la mitad del país que no lo vota?", se ha preguntado, antes de afirmar que "la percepción de una España averiada admite poca réplica".
Con la mirada puesta en las próximas elecciones generales, Aznar ha presentado los comicios como "una gran convocatoria nacional en toda la extensión del término" y ha defendido que servirán para decidir el rumbo político de los próximos años. "Los españoles decidirán con qué partido cuentan; al contrario de ahora, en que un partido decide con qué españoles cuenta", ha afirmado. El expresidente ha concluido que la cita con las urnas deberá servir para "cancelar ocho años de retroceso histórico", pero también para dar "un mandato claro de reconstrucción política, económica e institucional".
