Giro de guion en la política catalana dos años después de las últimas elecciones y de que el president Salvador Illa fuera investido. El PSC volvería a ganar las elecciones, pero caería una decena de escaños y los números ya no darían a los socialistas para una nueva mayoría de investidura solo con el apoyo de Esquerra Republicana y los Comuns. Paralelamente, Aliança Catalana crecería de los dos diputados actuales hasta convertirse en segunda fuerza política en Catalunya, con entre 25 y 28 escaños. Así lo indica una nueva encuesta elaborada por Sigma Dos y publicada este viernes por el diario El Mundo, que acentúa la tendencia a la que ya apuntaba el último barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO).
El PSC del president Illa volvería a ganar las elecciones al Parlament y se mantiene como la primera fuerza en Catalunya. Sin embargo, los socialistas sufrirían una caída importante, cayendo de los 42 escaños que obtuvieron en 2024 con el 28% del voto hasta una horquilla de entre 31 y 33 escaños, con un 23,3% del voto. En cuanto a los socios del Govern, Esquerra Republicana se mantendría con un resultado similar, si bien en tendencia creciente. Los de Oriol Junqueras obtendrían el 14,1% del voto y entre 19 y 21 escaños, ligeramente por encima del 13,7% y 20 escaños de 2024. Finalmente, los Comuns obtendrían un 4% del voto y 4 escaños, una caída con respecto al 5,8% del voto y 6 escaños de hace dos años. La suma de los tres partidos se quedaría entre 54 y 58 escaños, lejos de la mayoría absoluta de 68 que hacen falta para una investidura.
Quien sí que crece de manera contundente es Aliança Catalana. El partido de derecha populista que lidera la alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, se convertiría en segunda fuerza política con un ascenso meteórico. Si en 2024 obtuvieron dos escaños con un 3,8% del voto, si hubiera elecciones en este momento —siempre de acuerdo con el barómetro de Sigma Dos— Aliança subiría hasta una horquilla de entre 25 y 28 escaños, con un 16,7% del voto total. De esta manera, haría sorpaso al hasta ahora partido de referencia de la derecha independentista, Junts per Catalunya. Los de Carles Puigdemont, que en 2024 obtuvieron 35 escaños con un 21,6% del voto, caerían ahora a una horquilla de entre 19 y 22 escaños con un 13,2% del voto. El último partido independentista, la CUP, mantendría un resultado similar: entre 3 y 4 escaños y un 4% del voto, un escenario similar a los 4 escaños que tienen ahora y que consiguieron con un 4,1% en los comicios de 2024.
En cuanto al espacio de la derecha unionista, el escenario es el de casi un empate técnico entre el PP y Vox. Ambos partidos se sitúan en una horquilla de entre 13 y 15 escaños en el Parlament, si bien los de Alejandro Fernández obtendrían un 10,5% del voto y los de Ignacio Garriga un 10,2%. Si se compara con los resultados de 2024, los populares experimentan un retroceso, dado que entonces obtuvieron un 11% del voto que les dio 15 escaños. Mientras que Vox se mantiene al alza, dado que hace dos años, el partido de extrema derecha español consiguió 11 escaños con un 8% del voto.
Los movimientos de voto se dan de la siguiente manera: el PSC pierde un 7,3% del voto que tuvo en 2024 en favor de ERC y un 6,5% se le escapa hacia Aliança Catalana. Junts, sin embargo, es el principal damnificado del ascenso de Sílvia Orriols, dado que Aliança les quita un 25,8% del voto que reunieron los de Puigdemont hace dos años. Orriols también da un mordisco electorado de Junqueras, ya que le quita un 10,4% del voto a ERC. Es un fenómeno transversal este, dado que Aliança pesca también en el caladero del PP (7,4% de transferencia de voto) y aún más en el de Vox (12,4%). En menor medida, un 4,4%, en el de la CUP.
Las izquierdas no suman y el independentismo sí, pero con el difícil acuerdo entre Aliança, ERC y la CUP
Este escenario electoral aboca Catalunya a una situación de incertidumbre y de difícil gobernabilidad. Las izquierdas no suman lo suficiente para reeditar una investidura como hicieron hace dos años y, si los resultados se parecen a esta encuesta, Salvador Illa lo tendría muy complicado para volver a formar Govern. Tampoco le llegaría con el improbable apoyo de la CUP y la única posibilidad pasaría por pactar de manera transversal a la vez a derecha e izquierda atando alguna abstención. En cuanto al independentismo, si se da el caso más favorable en las horquillas, los números dan, pero requeriría el improbable entendimiento entre Aliança y ERC y la CUP. El único escenario que supera de manera clara la mayoría absoluta es el agregado de todas las derechas, pero el escenario requeriría un difícil acuerdo entre Aliança, Junts, PP y Vox.