El ejército español prepara un importante despliegue de medios aéreos, marítimos y terrestres en el Camp de Tarragona la próxima semana para simular dos accidentes aéreos, uno en el mar y otro en tierra, y poner a prueba la capacidad de respuesta de los equipos de búsqueda y salvamento. Las maniobras, bautizadas como CERNIA 2026, se desarrollarán entre el 9 y el 13 de noviembre, con las dos jornadas principales previstas para los días 10 y 11 de noviembre, según consta en la documentación de coordinación del ejercicio, a la que ha tenido acceso ElNacional.cat. El operativo, organizado por el Ejército del Aire y del Espacio español, tendrá como base principal el aeropuerto de Reus e implicará la movilización de aviones, helicópteros, un dron militar de grandes dimensiones y embarcaciones de salvamento, con la participación de militares españoles e italianos y la colaboración de servicios de emergencias de Catalunya, como los Bombers de la Generalitat, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM), Protecció Civil y los Mossos d'Esquadra. La segunda jornada, dedicada al rescate de víctimas en tierra, coincidirá con la huelga general convocada para el 11 de noviembre.
El ejercicio, dirigido desde el Centro Coordinador de Rescate Aeronáutico (ARCC) de Palma, forma parte de los entrenamientos que el ejército español organiza para comprobar la coordinación entre los diversos organismos que deben intervenir en caso de un accidente aéreo. En ediciones anteriores, estas maniobras se han desarrollado en las Illes Balears, con simulacros en Mallorca y Menorca. Este 2026, sin embargo, el escenario escogido es el Camp de Tarragona, con una primera fase en las aguas del litoral del Camp y una segunda en el interior, en las montañas de Prades, en el Baix Camp, alrededor del antiguo campamento militar de Castillejos.
Primer simulacro: un accidente de avión en el mar frente en Tarragona
La primera gran operación está prevista para el martes 10 de noviembre y lleva el nombre de SAMAR, la fase de salvamento marítimo. Según el documento militar, el ejercicio simulará un accidente aeronáutico con supervivientes en el mar que obligará a activar un dispositivo de búsqueda, localización, rescate y evacuación. Los equipos participantes deberán coordinar las operaciones desde el aire y desde las embarcaciones, recuperar las víctimas simuladas y organizar su asistencia sanitaria y el traslado hasta tierra. La zona concreta del accidente simulado todavía debía cerrarse en el documento de coordinación, que sí sitúa parte del despliegue logístico en el puerto de Tarragona.
Para esta primera jornada, el ejército español prevé movilizar seis helicópteros, un avión CN-235 y un dron militar MQ-9, con participación de varias unidades. El Ala 49 aportará dos helicópteros S-76C y el avión CN-235, que asumirá las funciones de coordinación sobre el lugar del siniestro. El Ala 46 participará con un helicóptero H215, mientras que Salvamento Marítimo destinará un AW139. También se añadirá un helicóptero HH-139 de la Aeronautica Militare italiana y un aparato de los Bombers de la Generalitat. Uno de los elementos más singulares del operativo será la participación de un MQ-9 del Ala 23, un dron militar de grandes dimensiones que operará en un bloque de altitud separado del resto de aeronaves.

La coordinación de la operación también será uno de los elementos que se evaluarán. El Centro Coordinador de Palma iniciará la dirección de la respuesta y, durante el simulacro, transferirá esta responsabilidad a Capitanía Marítima, que la delegará a Salvamento Marítimo. Mientras tanto, el avión CN-235 del Ala 49 mantendrá la coordinación de los medios desplegados sobre el punto del accidente. La planificación también contempla la intervención de medios marítimos de Salvamento Marítimo, mientras que la participación de embarcaciones de la Guardia Civil y del Servicio de Vigilancia Aduanera estaba pendiente de confirmación.
Segunda jornada: seis víctimas perdidas en las montañas de Prades
El miércoles 11 de noviembre el ejercicio se trasladará a tierra con una segunda fase, bautizada como SATER. En este caso, los militares y los servicios de emergencias deberán localizar y rescatar a seis personas que simularán ser víctimas de un accidente aéreo en una zona de montaña. El dispositivo prevé distribuirlas en tres grupos de dos personas, separados entre sí, para obligar a los equipos de búsqueda a localizar varios puntos y organizar posteriormente la evacuación. El mapa incorporado a la documentación militar sitúa el área prevista de este ejercicio en las montañas de Prades, en un sector que incluye el entorno del antiguo campamento militar de Castillejos, en la comarca del Baix Camp. Se trata de una antigua instalación del ejército español, en la zona de Arbolí, que dejó de tener actividad militar hace más de dos décadas y que actualmente es propiedad de la Generalitat.

Para esta segunda jornada se prevé la participación de tres helicópteros y un avión CN-235. El Ala 48 movilizará un NH-90, el ejército italiano volverá a aportar un HH-139 y los Bombers de la Generalitat participarán con un helicóptero propio. El avión CN-235 del Ala 49 será el encargado de coordinar la búsqueda desde el aire hasta que se localicen las víctimas. A partir de ese momento, según establece el plan, la coordinación sobre el terreno pasará al helicóptero de los Bombers, que asumirá la dirección de las operaciones de rescate en el lugar del incidente.
El objetivo es ensayar una situación real en la que los servicios militares de salvamento aeronáutico localizan un accidente y, una vez identificado el punto del siniestro, deben coordinarse con los equipos de emergencias competentes en Catalunya para completar el rescate. El simulacro incluirá la comprobación de los sistemas de comunicación, la localización de los afectados, la coordinación de los helicópteros y la organización de las evacuaciones. El documento también prevé establecer puntos de mando avanzado, espacios de triaje sanitario e itinerarios para trasladar a los heridos.
Bombers, SEM, Protecció Civil y Mossos: coordinación con los servicios catalanes
Más allá del despliegue estrictamente militar, el CERNIA 2026 comportará una movilización de recursos de los servicios de emergencias catalanes, también SEM, Mossos, Agentes Rurales y Protecció Civil. El papel de los Bombers será especialmente relevante en el simulacro terrestre del 11 de noviembre, cuando asumirán la coordinación de las operaciones sobre el lugar del siniestro después de la localización de los seis figurantes. La planificación también contempla la colaboración de los servicios sanitarios para preparar las zonas de clasificación de heridos y las rutas de evacuación, así como la intervención de las autoridades de la Generalitat en la dirección de las emergencias dentro de su ámbito competencial.
Un ejercicio que otros años se ha hecho en Mallorca y Menorca
El CERNIA es un ejercicio internacional de búsqueda y salvamento aeronáutico que organiza el Ejército del Aire y del Espacio a través del centro coordinador de Palma. No se trata de unas maniobras de combate, sino de un entrenamiento para comprobar la capacidad de respuesta ante accidentes de aeronaves y, especialmente, la coordinación entre los medios militares, los servicios civiles de salvamento y los equipos sanitarios.
En los últimos años, el ejercicio se ha desarrollado principalmente en las Illes Balears. En 2022 se celebró una fase marítima en la bahía de Pollença, con participación de medios españoles, franceses e italianos. En 2023, los simulacros se repartieron entre el mar situado entre Mallorca y Menorca y la serra de Tramuntana. El año pasado, el CERNIA 2025 se trasladó a Menorca, donde se simularon accidentes aéreos en el mar, al este de la isla, y en tierra, en las zonas de es Mercadal y Sant Lluís, con participación de militares y equipos de emergencias.