La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha elogiado a los magistrados del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por "haber superado una grave crisis institucional", pero al mismo tiempo ha aprovechado para hurgar en la polémica y atacar al presidente español, Pedro Sánchez. En la rueda de prensa posterior al último consejo de gobierno del año, celebrada este miércoles, la presidenta madrileña ha afirmado que el gobierno presidido por Sánchez "no se detendrá y seguirá intentando mover todos los hilos para seguir controlando todas las instituciones y todos los poderes del Estado". En este sentido, Ayuso ha acusado al presidente español de controlar el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el Instituto Nacional de Estadística (INE) o los medios de comunicación públicos.
Los vocales del CGPJ escogieron por unanimidad este martes a los dos magistrados que les corresponde proponer para el Tribunal Constitucional (TC), que finalmente serán el magistrado del Tribunal Supremo César Tolosa y la magistrada jubilada del Tribunal Supremo María Luisa Segoviano. Los dos fueron propuestos por la rama conservadora del órgano de gobierno de los jueces y el TC los tendrá que validar este jueves. El hecho de que el CGPJ finalmente diera este paso, después de meses de bloqueo, ha supuesto una ralentización de la proposición de ley impulsada por el ejecutivo español para reformar el sistema judicial y las mayorías del Tribunal Constitucional.
Ayuso saca pecho de su gestión
Ayuso ha aprovechado para hacer un balance del año de gobierno al frente de la Comunidad de Madrid, y ha presumido de haber hecho "las cosas bien y con coraje". Lo ha hecho contraponiendo su gestión a la del ejecutivo central. Así, ha cargado contra una de las últimas medidas anunciadas por Sánchez para hacer frente a la inflación, el cheque de 200 euros para rentas inferiores a 27.000 euros. "En el Madrid castizo, a eso que hace Sánchez le llamamos engañabobos", ha remachado Ayuso, que ha criticado que se trata de una medida populista con la cual el presidente solo busca "comprar votos por 17 euros en el mes". En este sentido, la presidenta del ejecutivo madrileño ha asegurado que desde su gobierno no financian "a las personas por el hecho de existir" ni dan cheques por ser "jóvenes o mujeres", sino que fomentan "que cada uno dirija su vida" y decida si quiere "estrenar una obra de teatro, tener un hijo o levantar una empresa".
Haciendo bandera una vez más de "la libertad", Ayuso ha reivindicado que la bajada de impuestos en Madrid les ha permitido obtener una gran recaudación proveniente de inversiones, a la vez que han sido "respetuosos con la hacienda pública". Una vez más, ha querido compararse con Pedro Sánchez, a quien ha acusado de "recaudar más que nunca y endeudar a las generaciones futuras". Ha definido como "voracidad fiscal" la estrategia del presidente español y ha asegurado que será "la ruina" para la clase media. Paradójicamente, ha aprovechado para denunciar que la Comunidad de Madrid está infrafinanciada, una situación que, según su opinión, es fruto de un "castigo" impuesto por el gobierno central.
A pesar de todo, Ayuso no ha sido capaz de aprobar los presupuestos de 2023 por la negativa de Vox, que ha considerado "insensata". Ha reprochado a sus socios de gobierno que "hasta los peores socios" del presidente español, en referencia a ERC, han estado a la altura con sus compromisos.