Los organizadores de la Diada en la Catalunya Nord denuncian "censura política y trabas administrativas" por parte del Ayuntamiento que lidera el ultraderechista Louis Aliot. El col·lectiu 7 de novembre asegura que el consistorio se niega a que se despliegue una estelada en el Castellet, un hecho que no se produce desde el 2004.

Además, los organizadores también cargan contra el Ayuntamiento porque les ha negado por primera vez ocupar las plazas Verdun y Victoria que se encuentran en torno al Castellet, así como poder instalar una tarima y un punto de luz y sonorización por el acto final de la manifestación y "habilitar un espacio para el aparcamiento de autobuses venidos desde Catalunya Sur expresamente para los actos reivindicativos de este sábado 6 de noviembre". También los recuerda que el pasado 12 de octubre sí que se exhibieron banderas españolas en la ciudad en motivo de la fiesta del Pilar, "conmemorando una colonización y un genocidio humano y cultural de los pueblos indígenas de América".

Finalmente, el Col·lectiu 7 de novembre invita a todas las entidades y vecinos de la ciudad "a no tener miedo al fascismo institucionalizado". También pide "desobedecer pacíficamente y, más que nunca, buscar la unidad contra la extrema derecha" y salir a la calle para "reivindicar y luchar por los derechos más básicos como son la libertad de expresión, de reunión y de manifestación".

La Diada de la Catalunya Nord empezará con una manifestación en la plaza Catalunya de Perpinyà a las 16h bajo el lema 'Obrim fronteres, esborrem el Tractat dels Pirineus'. A las 19h, habrá una marcha de antorchas hasta la Casa Musical. Una hora y media después, empezará allí mismo un concierto reivindicativo con actuaciones de Tata, Trau y El Belda i el conjunt Badabadoc.

La lucha por la inmersión

Las últimas manifestaciones que se han producido en Perpinyà han sido a favor de la inmersión lingüística. El pasado mes de mayo, centenares de personas protestaron contra la decisión del Tribunal Constitucional francés de tumbar dos artículos nucleares de la ley que protege y promueve las lenguas regionales minoritarias del país, como el catalán, el vasco, el occitano o el bretón. Ahora hace unas semanas, se produjo otra concentración para pedir la abertura del primer colegio-liceo en catalán.

De hecho, eso último viene de otra acción del gobierno municipal de Aliot, que hizo uso del derecho de tanteo y retracto para impedir que la Bresola comprara monasterio de Santa Clara para hacer un colegio-liceo. Otra acción del alcalde que ha airado el catalanismo ha sido la desaparición de carteles de Perpinyà en catalán de las entradas de la ciudad, que fue denunciada por Oui au Pays Catalan y Unitat Catalana.