Al día siguiente de la grieta abierta al Govern por la no presencia de Junts en la mesa de diálogo, la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ha advertido este miércoles que la mesa se puede convertir en un elemento que genere "distracción y división" cuando "el clamor masivo de las calles es el de independencia".

Paluzie ha criticado que el independentismo esté dividido y discuta sobre cómo se prepara la mesa de diálogo y no se centre en qué cuestiones se tienen que abordar, ni en qué harán cuando el Estado sirva "cacahuetes".

 

Llamamiento a la unidad

La presidenta de la ANC ha hecho estas declaraciones después de acompañar al conseller Roger Torrent ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) en la causa por presunta desobediencia en su etapa como president del Parlament.

Paluzie, que ha hablado de mesa de distracción y división, ha hecho un llamamiento a la unidad estratégica del independentismo y a desarrollar un "procés autocentrado y no pendiente del Estado". Paluzie ha recordado que la represión no cesa, mientras el independentismo institucional "discute sobre cómo tiene que estar puesta la mesa y no sobre qué se servirá", en referencia a la mesa de diálogo. "Nos preocupa de qué se hablará en la mesa de diálogo, qué se servirá, cuánto tiempo durará este diálogo de sordos si unos hablan de autodeterminación y los otros llevan cacahuetes", ha ejemplarizado.

Llamamiento desde Òmnium

También se ha pronunciado sobre la reunión de la mesa el vicepresidente de Òmnium Cultural, Marcel Mauri, que delante del TSJC ha advertido que mientras el independentismo es "incapaz de trazar una estrategia conjunta, el Estado lo sigue llevando todo a los tribunales".

Mauri ha reclamado a las formaciones soberanistas "unidad" y una "estrategia trabajada y consensuada" porque, si no, ha advertido, el independentismo "sigue dividido sin saber cuál es el rumbo que tiene que tomar".

 

Imagen principal, Elisenda Paluzie este miércoles en las puertas del TSJC / EP