Algunos cantantes de la Sagrada Família delataron las intenciones de sus compañeros a los obispos españoles, según ha explicado el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello. En una rueda de prensa de este martes, Argüello ha dicho que todavía no conoce el informe oficial de lo que pasó, pero que sí tenían algunos de los detalles del "intento de intervención de grupos independentistas" en el acto más relevante de la visita del papa León XIV a Barcelona.
El jefe de los obispos españoles ha afirmado que algunos miembros de los coros les revelaron cambios de partituras para esconder esteladas entre las páginas, y ha asegurado que "algún grupo tenía preparado" exhibir banderas independentistas, gritar "independencia" y cantar "Els segadors" en las escalinatas de la Sagrada Família. Al conocer los hechos, los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional hicieron salir por una puerta diferente de la prevista a los cantantes, que finalmente no participaron en la escena final de la ceremonia. Argüello ha celebrado que así se frustró la intención de "hacer este gesto" ante el Papa, el rey Felipe VI y el resto de autoridades. Todavía hay que acabar de conocer la versión final, pero lo cierto es que el caso ya se ha llevado a los juzgados, con la policía tanto catalana como española acusada de detención ilegal.
Por otra parte, Argüello también ha querido aclarar sus posiciones sobre la situación política española, negando que haya pedido nunca un adelanto electoral: "Yo siempre he pedido ir a la Constitución; los titulares de prensa siempre han traicionado mi respuesta", ha explicado. También se ha sacudido las críticas por la gestión de las víctimas de abusos sexuales y ha negado "vetos" a las asociaciones, argumentando que la selección de los asistentes al encuentro privado siguió criterios de instituciones como el Defensor del Pueblo. Finalmente, ha definido el discurso del Papa ante el Congreso de los Diputados como una llamada al diálogo serenamente respetuosa para afrontar la polarización de la sociedad actual, evitando posicionarse en la política diaria bajo el principio de "al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios".
En definitiva, la visita de León XIV al Estado español ha sido calificada por la jerarquía eclesiástica como un acontecimiento que ha superado las expectativas iniciales, a pesar de algunos incidentes —por ejemplo, el santo padre tuvo que marcharse con un Falcon cedido por Felipe VI después de fallar el avión de Iberia— y las molestias logísticas ocasionadas a la ciudadanía. Ahora bien, han reconocido que la agenda del pontífice tal vez fue "excesiva": "Creo que le hemos puesto un tute al Papa excesivo, pero que el señor nos perdone".