La expulsión de los cantantes de la Sagrada Família en la bendición de la torre de Jesús por parte del papa León XIV todavía trae cola. El pasado miércoles, en un día muy importante para la ciudad y en que los ojos del mundo estaban puestos sobre la capital catalana, se expulsó a unos 600 cantantes del templo, que debían participar como coro en el espectáculo posterior a la bendición. Una parte había introducido esteladas de papel entre las partituras y se habían organizado para interpretar Els Segadors, himno oficial del país. Ahora, según ha avanzado Rac1, estos cantantes han publicado una carta dirigida a la Fundació Junta Constructora del Templo, al Arzobispado de Barcelona, la delegación del Gobierno en Catalunya y al Departament d'Interior de la Generalitat, para expresar su malestar por la decisión de echarlos, reclamar explicaciones y también exigir una disculpa pública. El día después de la expulsión, parte de los cantantes se volvieron a reunir delante de la basílica, para, entonces sí, interpretar Els Segadors.
“Nos dirigimos a ustedes para expresar nuestro profundo malestar ante la manera como se gestionaron los hechos que culminaron con la expulsión colectiva de casi 600 cantantes del interior del templo y la anulación de la participación de todos los coros convocados, incluidos los niños”, lamentan los firmantes, asegurando que participaron de la celebración con “espíritu de servicio, respeto institucional e ilusión”. En este sentido, lamentan que “a raíz de unos hechos atribuidos a un número reducido de personas”, en referencia a las esteladas impresas, se optara por aplicar una medida “indiscriminada”.
Intimidación por parte de los cuerpos de seguridad
Los cantantes que firman la carta también se quejan de la actitud de los cuerpos de seguridad durante toda la misa: “El director musical nos pidió en varias ocasiones concentración máxima, algo extremadamente difícil de conseguir con casi un centenar de personas de cuerpos de seguridad intimidando a los cantantes y moviéndose continuamente por las cantorías”. Así, denuncian que se faltó al respeto y al esfuerzo de todos los participantes del coro. Más allá de los hechos, las esteladas impresas, los participantes de los coros consideran que “la respuesta aplicada fue desproporcionada y carente de la necesaria consideración hacia las personas afectadas”.
Por todo ello, piden que se aclare quién autorizó la decisión de expulsar al conjunto de los cantantes indiscriminadamente, niños incluidos, ya que tras la polémica las diferentes administraciones se han ido pasando la pelota. También que se expliquen los criterios que se tomaron cuando, consideran, “había tiempo de sobra para actuar de manera puntual y dialogada” y qué protocolos se aplicaron. Más allá de la actuación, también quieren que se asuman responsabilidades “si se concluye que la gestión de la situación no fue adecuada” y disculpas formales al conjunto de los cantantes: “Nos privaron de participar en una celebración para la que habíamos sido convocados y nos preparamos durante meses”