La alcaldesa de València, María José Catalá, ha comparecido este lunes en la comisión de investigación del Congreso de los Diputados sobre la gestión de la DANA que asoló el centro del País Valencià el 29 de octubre de 2024. La alcaldesa se ha sacudido cualquier responsabilidad por su actuación aquel día y ha asegurado que, el día de la tragedia, en València, "falló el Plan de Actuación Municipal" que aprobó su predecesor Joan Ribó (Compromís). Según Catalá, este plan "no preveía riesgo de inundabilidad de las tres pedanías afectadas" —la Torre, el Forn d'Alcedo y Castellar-l'Oliveral, donde murieron 17 personas— y asegura que desde el Ayuntamiento "no pensábamos que [el plan] tuviera errores cartográficos", ya que no contaba con información que alertara de que las pedanías ubicadas al sur podrían verse anegadas por el desbordamiento del barranco del Poyo.
Catalá también ha evitado criticar a la Generalitat Valenciana por el hecho de que desde el Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) no les avisaron hasta las 20:47 de aquel día de que había zonas de la capital que se inundarían. "Nadie nos avisó", ha afirmado varias veces. Sobre esto, la edil popular ha sostenido que nada hacía prever que el barranco del Poyo —que no atraviesa la ciudad de València— podría desbordarse hasta afectar estas áreas. La alcaldesa ha tenido que explicar, además, por qué no se avisó a los alcaldes pedáneos para que activaran la megafonía: "Si nadie avisa a la ciudad de València de que viene una riada, ¿a qué alcalde le digo yo, cuando ya tienen agua en su pedanía, que se vaya al Ayuntamiento a activar una megafonía? Los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) daban alerta amarilla para el término de València", ha dicho.
Duras críticas a la CHJ
Tampoco ha tenido ningún inconveniente en criticar duramente el papel de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ): "Creo que la cartografía no era correcta y los avisos y alertas de la Confederación fueron más que insuficientes por no decir absolutamente lamentables", ha remachado. Según ha dicho, la CHJ "no estuvo a la altura de las circunstancias" y los sensores del barranco de Poio fueron 'insuficientes'. Asimismo, cree que se debería haber declarado la "situación de emergencia nacional" y que si las obras hidráulicas proyectadas en las zonas de más riesgo "hubieran estado hechas, se habrían salvado vidas".
En cambio, ha defendido al expresident de la Generalitat Valenciana, el también popular Carlos Mazón, de quien ha afirmado que "es el único que ha asumido sus responsabilidades políticas", en respuesta a la pregunta de la diputada de Compromís, Àgueda Micó. También ha subrayado que se han adoptado medidas de preemergencia y que "el Cecopal de València ha sido el organismo que más medidas ha adoptado; se han adoptado todas las medidas por inundabilidad".
