Europa continúa inmersa en una ola de calor histórica que mantiene en alerta buena parte del continente por sus graves efectos sobre la salud y el riesgo de incendios. Las temperaturas extremas persisten este jueves en varios países, entre ellos Portugal, Italia, el Reino Unido y especialmente Francia y Alemania, que ha decidido alargar al menos cinco días más las alertas por calor. Igual que ocurre en Catalunya, donde el Meteocat prevé que el calor extremo se alargue hasta el miércoles o jueves de la próxima semana, varios países europeos continuarán bajo vigilancia ante el riesgo que las altas temperaturas representan para la población.
Alemania es uno de los países más castigados por esta ola de calor sin precedentes. Según los cálculos publicados este jueves por el Instituto Robert Koch (RKI), las temperaturas extremas, que a finales de junio alcanzaron los 41,7 grados en algunos puntos del país, habrían provocado más de 4.300 muertes. En su informe semanal sobre la mortalidad relacionada con el calor, el organismo señala que entre el 6 de abril y el 28 de junio se han registrado un total de 5.120 defunciones atribuibles a las altas temperaturas.
En Francia, la situación también sigue siendo crítica. El país afronta la tercera ola de calor en menos de dos meses, un episodio que coincide con una elevada alerta por incendios forestales. Después de sufrir temperaturas extraordinariamente altas a finales de mayo y de junio, el episodio de hace solo dos semanas —el más agresivo desde que hay registros— dejó al menos 2.000 muertos. Ahora, el calor vuelve a alimentar el riesgo de fuegos en todo el territorio. Solo este miércoles se llegaron a contabilizar 325 focos activos y las llamas ya han causado la muerte de un bombero que trabajaba en la extinción de un incendio en una localidad alpina de Saboya.

El Reino Unido también atraviesa la tercera ola de calor del año, después de los episodios registrados en mayo y en junio. Las previsiones apuntan que los termómetros podrían alcanzar los 36 grados en varios puntos de Inglaterra, lo que ha llevado a las autoridades sanitarias a pedir a la población que extreme las precauciones ante los riesgos que comportan las temperaturas extremas, especialmente para la gente mayor, los niños y las personas más vulnerables.
En Portugal, las autoridades sanitarias han registrado al menos 125 muertes en exceso durante las olas de calor de junio y julio, con una afectación especialmente elevada entre las personas de 75 años o más. Según ha explicado la directora general de la Salud, Rita Sá Machado, en una entrevista al diario Público, el primer episodio, iniciado el 10 de junio, provocó 63 defunciones por encima de lo esperado, mientras que la segunda ola, que empezó el 2 de julio, ya acumula 62 más. El calor extremo también mantiene el país en alerta por incendios: más de 70 municipios del interior norte y del centro, así como una decena de localidades del Alentejo y el Algarve, continúan este jueves en peligro máximo de incendio forestal, según el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera.
Italia, en alerta roja
El Ministerio de Sanidad italiano ha activado este jueves la alerta roja en Florencia, mientras los bomberos trabajan para contener dos olas de incendios forestales que amenazan núcleos habitados en la región del Piamonte, en el norte del país, y zonas agrícolas de la isla de Cerdeña. Según ha informado el Ayuntamiento de Florencia, la región de la Toscana continuará sometida a temperaturas muy elevadas al menos hasta el sábado, con máximas que pueden alcanzar los 36 grados durante tres días consecutivos. Paralelamente, el mapa de emergencias mantiene este jueves la alerta naranja por calor en las ciudades de Perugia, Pescara y Turín.