60 años del secuestro de la Mare de Déu de Núria: el Santuario homenajea a los activistas antifranquistas

El Santuario de Núria ha acogido este jueves la conmemoración del 60 aniversario del secuestro de la Mare de Déu de Núria, una acción protagonizada en julio de 1967 por activistas antifranquistas en el marco de la campaña 'Volem bisbes catalans'. El robo de la imagen fue concebido como una protesta por el nombramiento de un obispo español y se ha convertido en uno de los episodios más singulares de la resistencia al franquismo. Con motivo de la efeméride, la comisión organizadora ha querido reivindicar aquellos hechos para que "no queden en el olvido" y ha rendido homenaje, entre otros, a los excursionistas Xavier Margais y Toni Ribas, protagonistas de la acción. El presidente de la comisión, Manel Daví, ha explicado que el objetivo principal del acto es "sacar del olvido este hecho tan importante de nuestra historia", después de que durante décadas "quedó olvidado por miedo a explicarlo por las represalias" y el silencio "era total".

El homenaje ha reunido a cerca de 200 personas y ha comenzado a primera hora de la mañana con una subida a pie hasta el santuario desde Queralbs, en el Ripollès. Los actos institucionales han arrancado hacia las once y media con la recepción de los participantes y varios parlamentos, en los que uno de los protagonistas del secuestro, Margais, se ha mostrado visiblemente emocionado. "No tengo palabras para describir lo que siento", ha afirmado, antes de recordar también a los compañeros que participaron en la acción y que ya han muerto. Durante la jornada también se ha inaugurado una placa conmemorativa, obra de Domènec Batalla y Manel Daví, instalada en el camino de entrada al santuario, bajo la cruz de Riba. Otro de los momentos más destacados ha sido la donación, por parte de la familia de Nemesí Solà —uno de los impulsores del secuestro, fallecido en 2024 a los 94 años—, de una reproducción de la Mare de Déu de Núria en recuerdo de aquellos hechos.

La reproducció de la verge que han entregat després de pujar-la fins a Núria / ACN
La reproducción de la virgen que han entregado después de subirla hasta Núria / ACN

La reproducción donada al santuario es una figura de yeso elaborada por un escultor de Barcelona, que quiso regalarla a los activistas que habían participado en el secuestro de la imagen en 1967. Durante décadas, la pieza permaneció escondida y ha sido ahora cuando la familia de Solà ha decidido entregarla al santuario para que pase a formar parte del recuerdo de aquel episodio. El hijo de Solà ha explicado que hasta hace muy poco desconocían que la figura se conservaba en su casa, ya que estaba cuidadosamente escondida. También ha señalado que aquel episodio continúa rodeado de interrogantes, en buena parte por el pacto de silencio que mantuvieron sus protagonistas durante muchos años.

 

 

Contra el nombramiento de un obispo español

El secuestro de la imagen de la Virgen de Núria se produjo el 9 de julio de 1967 y fue ejecutado por Margais y Ribas, con la colaboración de otros activistas antifranquistas catalanes como Xavier Polo, Josep Almeda y el propio Solà. La acción se concibió como una protesta por el nombramiento de un obispo español al frente de la diócesis de Barcelona y se enmarcaba en la campaña 'Volem bisbes catalans'. Aquel mismo día empezaron a distribuirse unas hojas firmadas por la 'Comissió de sacerdots i militants d'Acció Catòlica', una entidad inexistente, en las que se reclamaba el regreso del abad Aureli Maria Escarré, exiliado por el régimen franquista a raíz de unas declaraciones en el diario Le Monde. Entre las exigencias para devolver la imagen también figuraban la dimisión del arzobispo Marcelo González y el libre nombramiento de obispos catalanes.