El momento delicado que vive el catalán nos interpela a todos para dar una respuesta urgente y de país. En este contexto, el Departament de Investigació y Universitats es consciente del papel y la importancia de todo el sistema del conocimiento de Catalunya para garantizar el futuro de nuestra lengua. El compromiso de las universidades con el impulso y el fomento del catalán, y para consolidarlo como lengua académica, es largo y constante. Los datos en el conjunto del sistema muestran que el catalán es la lengua de docencia mayoritariamente utilizada en los grados, con un 70,5% de las asignaturas en catalán, un 26,8% en castellano y un 22,1% en terceras lenguas (principalmente en inglés). En los másteres universitarios, con una fuerte presencia de estudiantes que vienen de fuera de nuestro sistema universitario, el peso del catalán decae considerablemente, con un 39,8% de asignaturas en catalán, 37,9% en castellano y 32,9% en terceras lenguas. En el ámbito de la investigación, los datos muestran que la presencia del catalán en las tesis doctorales representa solo un 10,3% del total, ante el 54% que se presentan en una tercera lengua (inglés). El porcentaje de peso del catalán se dobla, y llega al 20,2%, cuando se contabilizan solo los estudiantes procedentes de universidades catalanas que optan por el catalán a la hora de hacer la tesis.
No podemos obviar que nuestras universidades son un reflejo de la sociedad y del momento delicado que vive nuestra lengua, tanto con respecto a su uso social, especialmente entre los jóvenes, como por las consecuencias de la falta de protección y reconocimiento de una lengua que, a pesar de tener unos diez millones de hablantes, sigue sin tener el estatus de lengua oficial en las instituciones europeas. Tampoco dentro del ámbito educativo y académico, donde la creciente y necesaria internacionalización de nuestro sistema del conocimiento tiene que convivir con el agravio de la exclusión de la lengua catalana dentro del Programa Erasmus de intercambio de estudiantes.
Para dar respuesta estamos desarrollando un Plan de fortalecimiento de la lengua (#enFORTimelCATALÀ), con el cual queremos garantizar los derechos lingüísticos y preservar el papel del catalán como lengua vehicular del sistema de conocimiento. Una de las primeras medidas que tomamos desde el departament fue la activación de un protocolo para hacer seguimiento de las incidencias sobre cambio de lengua docente. El dato más significativo es que el 100% de las incidencias que se han producido por cambio de lengua afectan exclusivamente al catalán, lo cual desvanece cualquier duda sobre cuál es la lengua minorizada y la que, en consecuencia, hay que proteger. También podemos afirmar que los mecanismos internos de que disponen los estudiantes en las universidades para preservar sus derechos lingüísticos han funcionado y están sirviendo para revertir la situación. Sobre 55 casos verificados, en el 60% se ha podido restituir la lengua de impartición y el resto están motivados sobre todo por un cambio de profesor.
Nuestras universidades son un reflejo de la sociedad y del momento delicado que vive nuestra lengua, tanto con respecto a su uso social, especialmente entre los jóvenes, como por las consecuencias de la falta de protección y reconocimiento
Este Plan que estamos promoviendo, sin embargo, no tendría sentido y no se podría aplicar si no se hiciera desde el consenso y con la participación de toda la comunidad universitaria y de investigación. Su necesaria implicación y el compromiso en su desarrollo son condiciones imprescindibles para dar al catalán un nuevo impulso y representan al mismo tiempo la mejor garantía de éxito en su defensa.
El Plan de fortalecimiento de la lengua se construye sobre cuatro ejes, que son la docencia universitaria, la investigación y la transferencia de conocimiento, la lengua en un contexto de internacionalización, y el catalán como la lengua de encuentro y de convivencia. En torno a estos ejes se fijarán una serie de medidas y acciones con la finalidad de hacer plenamente efectivo el uso del catalán como lengua vehicular; garantizar los derechos lingüísticos de los estudiantes, el profesorado y toda la comunidad universitaria y de investigación; garantizar el derecho a recibir la enseñanza en catalán; mejorar las competencias lingüísticas en lengua catalana del estudiantado y el profesorado; incrementar el uso del catalán en la investigación y la transferencia; y fortalecer los vínculos del sistema entre los territorios de habla catalana. Todo eso, que no es poco, se hará a partir de ahora mediante un proceso abierto de participación con toda la comunidad universitaria y de investigación para avanzar en la elaboración del Plan y con el compromiso de presentar el texto definitivo durante la primavera. / Xavier Quinquillà es Director general de Impacte Territorial y Social del Coneixement.